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LA MIRADA DE LA SEMANA
Antoni Pedragosa
La diversidad nos universaliza
PUBLICADO

06 de octubre de 2025

Cuando viajamos por lugares de culturas y costumbres diferentes, se corre el peligro de ver aquel entorno como exótico y estrafalario. Con esta idea se comete el error de creer que lo nuestro es lo bueno, y lo de los demás está fuera de lugar.

Esto pasa cuando uno no está acostumbrado a convivir en la diversidad, porque todo aquello que es diferente nos molesta porque nos cuestiona y nos relativiza. Nos podemos preguntar: ¿es bueno o no es bueno relativizar?

Hemos oído a muchos pensadores decir que relativizar nos rejuvenece, nos actualiza y nos universaliza, y de esta manera no nos creemos que somos el centro del mundo. Pero, por otro lado, oímos a los psicólogos que nos dicen que la persona necesita tener unos puntos de referencia firmes, porque si no, no sabemos por dónde vamos. Son dos posturas que parecen antagónicas, pero no es así. Porque hay que relativizar todo aquello que es superfluo y accesorio y absolutizar todo aquello que es fundamental.

Pero ¿cómo sabemos qué es lo fundamental y qué no lo es? ¿Cómo sabemos qué es lo bueno y qué es lo malo? Sin miedo a equivocarnos, creemos que será fundamental y bueno todo aquello que construye un mundo con justicia y paz. Diríamos que el amor es bueno porque une, y que el odio es malo porque destruye. Esto se puede decir bien alto, porque es incuestionable. Vivimos en una sociedad cada vez más diversa. Esto nos obligará a relativizar y respetar la diversidad, pero reafirmando aquello que es fundamental.

Vivir en medio de la diversidad implica el esfuerzo de inculturarse, como dice el adagio: "Allá donde fueres, haz lo que vieres". Esto no es, como parece, un acto de claudicación, sino un acto de respeto por las costumbres de los demás. Es decir: sin renunciar a lo que uno es o a lo que uno cree, respetar lo que es o lo que piensa el otro. Es el gran reto del arte de convivir.

Aceptar la realidad del otro. ¿Que esto no es fácil? Indudablemente. La diversidad de costumbres añade dificultades a la convivencia. Pero no son unas dificultades insalvables. Es un reto que nos educa. Cuando damos el primer paso, veremos con sorpresa que muchas barreras caen. La amistad, el diálogo y el respeto por el otro deben ser la herramienta fundamental de toda convivencia.

34 91 725 95 30

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura