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¿Diálogo sostenible y paz en Palestina e Israel?
PUBLICADO

27 de enero de 2026

El profesor Russell Pearce, de la Fordham School of Law, con sede en Nueva York, realizó entrevistas en dos organizaciones que promueven el diálogo y la paz entre israelíes y palestinos Parents Circle y Combatants for Peace con el objetivo de comprender cómo sus miembros lograron mantener relaciones mutuas tras el 7 de octubre de 2023 y durante la posterior guerra en Gaza.

Mariame Kaba, una pensadora profética que se ocupa de los temas de justicia social, observa: «Vivimos en... tiempos calamitosos. Parece que estamos bombardeados las veinticuatro horas del día por terribles... noticias». Pero «las malas noticias no son las únicas». Tenemos la oportunidad de «despertar cada día y decidir practicar la esperanza». Practicar la esperanza significa buscar la esperanza, no esperar a que llegue a nosotros. Eso es lo que intento hacer con esta contribución.

En medio de las tristes noticias que nos llegan de Israel y Palestina, encontré esperanza en dos organizaciones que promueven el diálogo entre israelíes y palestinos: Parents Circle y Combatants  for Peace. Entrevisté a palestinos e israelíes de ambos grupos para comprender mejor cómo lograron mantener sus relaciones mutuas y su amor a pesar del conflicto.

Cada uno de los miembros de Parents Circle  ha perdido un miembro de su familia asesinado en el otro lado y, sin embargo, están comprometidos con la reconciliación. En su novela Apeirogon, el escritor irlandés Colm McCann cuenta la historia de dos miembros de Parents Circle. Smadar, la hija de 13 años del israelí Rami, fue víctima de un atentado suicida en la principal calle comercial de Jerusalén. Abir, la hija de diez años del palestino Bassam, se dirigía a la escuela cuando un soldado israelí le disparó en el ojo y la mató.

Los fundadores de Combatants for Peace eran combatientes. Los iniciadores palestinos habían creado un grupo de lectura para estudiar a Gandhi y Mandela cuando estaban en prisión en Israel. Después de ser liberados, leyeron sobre oficiales de reserva israelíes que se negaban a servir en Cisjordania y los invitaron a reunirse. Los israelíes accedieron y se desplazaron a Cisjordania, sin armas. Algunos de ellos temían ser secuestrados o asesinados. No sabían con quién se iban a encontrar. Aparcaron y les indicaron que subieran a los coches palestinos. Luego se dirigieron al lugar de reunión donde tanto israelíes como palestinos contaron sus historias. Mantienen esta relación desde hace 19 años.

Más allá del ciclo de la violencia

¿Cómo funcionan estos grupos? Ambos tienen el mismo liderazgo entre palestinos e israelíes, y ambos se consideran apolíticos: no toman una posición sobre la política dentro de sus comunidades ni sobre cómo debería ser la paz final.

Los participantes me dijeron que estaban de acuerdo en «ver la humanidad en el otro. La herramienta es el diálogo. La esencia es relacionarse de persona a persona en un lugar donde todo es controvertido. Donde la gente a menudo no puede ponerse de acuerdo en nada, todos estamos de acuerdo en la sacralidad de la vida humana: igual dignidad humana e iguales derechos humanos para todas las personas, tanto israelíes como palestinas». También coinciden en la oposición a la ocupación israelí.

Además, los participantes coinciden en el compromiso con la no violencia porque quieren un camino que reduzca la muerte y el duelo. Pero ser un activista no violento por la paz a veces es complicado: para la mayoría de los judíos israelíes, que no son ultraortodoxos, el servicio en el ejército se considera una responsabilidad fundamental; muchos palestinos comparten el compromiso de resistir por todos los medios necesarios.

Un líder juvenil palestino me contó la siguiente historia. Dos amigos estaban hablando en un programa reciente para adolescentes en el que lamentaban la pérdida de miembros de su familia. La chica israelí dijo que pronto tendría que unirse al ejército. La muchacha palestina respondió: «¿Así que vas a convertirte en una activista no violenta por la paz en el ejército? ¿Quizás debería ser una activista no violenta por la paz en Hamas entonces?» El facilitador palestino intervino y les dijo a las jóvenes que este era exactamente el tipo de diálogo que deberían tener. Les recordó a ambos que no podía decirles qué hacer con sus vidas, pero que debían tener presente el costo del ciclo de violencia: cómo había perdido a su hermano, cómo un asesor israelí había perdido a su hermana, cómo todos ellos, palestinos e israelíes, habían perdido a sus seres queridos en el ciclo de violencia.

Compartiendo emociones y tendiendo puentes

Para todos ellos, el 7 de octubre de 2023 y sus secuelas fueron una prueba.

Un líder israelí de Combatants for Peace informó que su primera reacción a la noticia de la masacre del 7 de octubre fue querer volver a su tanque y matar palestinos. Luego recibió llamadas telefónicas de Souli, Jamir y Rana, amigos y colegas palestinos con los que mantiene relaciones familiares. Le preguntaron: «¿Estás a salvo? ¿Cómo te sientes? ¿Conoces a amigos y familiares que hayan vivido cerca de Gaza?» Decía que sus voces sacaron su alma de un pozo.

Más tarde supieron que una persona considerada parte de la familia tanto por los israelíes como por los palestinos de estos grupos, la activista por la paz Vivian Silver[1], figuró entre los rehenes el 7 de octubre, y más tarde se descubrió que había sido asesinada por Hamas.

Después del 7 de octubre, uno de los estudiantes palestinos, que forma parte del grupo Parents Circle para adolescentes en duelo, publicó una foto de un miembro de Hamas de pie sobre un tanque israelí. Consideraba la masacre de Hamas como una victoria militar y creía que el ejército israelí había convertido su vida en un infierno. Sus amigos israelíes se sintieron traicionados. Consideraban al niño palestino como su amigo. Sin embargo, jóvenes israelíes y palestinos insistieron en continuar el diálogo. Durante un período de tiempo después de esa publicación, se reunieron por separado. Sus facilitadores les ayudaron a procesar sus sentimientos, les recordaron la humanidad de los demás y enfatizaron la importancia de hablar con aquellos que hirieron sus sentimientos y buscar reparación. Y posteriormente se volvieron a encontrar.

Incluso para los adultos, los días posteriores al 7 de octubre no fueron fáciles. En la primera reunión del grupo el 8 de octubre, la gente estaba en estado de shock y sentía miedo y ansiedad. La cobertura radicalmente diferente por parte de los medios de comunicación israelíes y palestinos resultó en que inicialmente tuvieran modos muy diferentes de entender el conflicto. No fue fácil hablar entre ellos, pero compartieron emociones y reconstruyeron los puentes entre ellos, haciéndolos más fuertes que nunca.

La opción por la no violencia

A raíz del 7 de octubre, ambos grupos fueron condenados al ostracismo en sus respectivas comunidades debido a su compromiso con la no violencia. Algunos jóvenes, incluso, habían sido acosados. Pero solo unas pocas personas han abandonado los dos grupos. Muchos otros se unieron a ambos porque, por desgracia, muchos acababan de sufrir un duelo y porque ven esperanza en la no violencia y el diálogo. Por ejemplo, el número de jóvenes palestinos que intentan inscribirse en un programa de resistencia no violenta se ha triplicado.

El 12 de mayo, Combatants for Peace y Parents Circle organizaron conjuntamente su 19ª ceremonia anual del Día de conmemoración común de las vidas israelíes y palestinas perdidas en el conflicto.

Najlaa nos habló de su sobrino Abed, de 28 años, que fue asesinado en Gaza cuando se dirigía a buscar comida y pañales para sus gemelos de dos años.

Ahmed perdió a 60 miembros de su familia en la guerra de Gaza. Señaló: «Detrás de cada uno [de los 60] nombres hay un ser humano con una historia, una familia y unos sueños».

Yonatan Zeigen, hijo de Vivian Silver, compartió: «El dolor insoportable que siento como hijo que perdió a su madre no es solo personal... Todos necesitan mirar el duelo a los ojos, conocer los nombres de los difuntos y de las personas en luto, interiorizar el precio que están pagando personalmente y como sociedad en su conjunto, y también ver el duelo de los demás y reconocer que el dolor es el mismo...»

Este año, el Día de la memoria común ha encontrado más eco que nunca, tanto a nivel internacional como en los medios de comunicación israelíes y palestinos. A nivel internacional, los dos grupos han observado mucha más atención en Estados Unidos a partir del 7 de octubre de 2023, tanto en los medios de comunicación como entre audiencias que nunca antes habían mostrado interés. En Roma, el papa Francisco ha recibido en varias ocasiones a miembros de Combatants for Peace y Parents Circle.

Un diálogo transformador

¿Por qué estos grupos mantuvieron sus lazos después del 7 de octubre e incluso se fortalecieron? Tanto palestinos como israelíes afirman que su diálogo ha sido transformador. Dicen que el suyo es un diálogo de amor, que les ha abierto el corazón y que se han convertido en una familia. Han aprendido a verse a sí mismos y a ver a Dios en los demás.

Un participante palestino observa: «La transformación que hemos experimentado ha sido una experiencia muy sagrada para cada uno de nosotros y ha dejado un impacto y un profundo vínculo en nuestras almas. Es un viaje y un proceso que transforma al otro en hermano».

Un israelí observa de manera similar: «Trabajamos para construir confianza y convertirnos en una familia, años de trabajo sagrado con todos los desafíos, dinámicas y dudas».

Cuando pregunté cómo afecta el desequilibrio de poder entre israelíes y palestinos al diálogo, un participante palestino respondió: «¿Cómo pueden encontrarse los oprimidos y los opresores? Esta es una pregunta muy importante. Combatants for Peace desde el primer día ha reconocido a los oprimidos y a los opresores, pero esto no nos quita a todos la responsabilidad de partir del amor y reconocer la historia de los demás, incluidos los derechos y la dignidad plenos e iguales de todo ser humano».

Un dirigente palestino de Combatants for Peace comentó: «No puedo permitirme perder la esperanza. Soy una persona espiritual: debo creer que hay otro camino». Un líder israelí de Combatants for Peace agregó: «Nuestro enfoque es que la esperanza es una acción, un músculo y no solo una palabra. Tenemos que cultivarla continuamente, mantenerla viva, trabajar en ella». 

En conclusión, los sabios judíos enseñan que «si salvas una vida, salvas al mundo entero»; un palestino que dirige el programa juvenil de Parents Circle explicó: «Si cambias a una persona, cambias todo un mundo».



[1] Vivian Silver fue una activista israelí por los derechos de las mujeres. Murió el 7 de octubre de 2023, tras la invasión de Hamás a su kibutz Be'eri. Es una de las fundadoras de la organización Women Wage Peace.

 

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Esta revista ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura