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LA MIRADA DE LA SEMANA
María José Jiménez Noguera
Bendita rutina
PUBLICADO

02 de septiembre de 2024

“Sólo tú puedes decidir qué hacer con el tiempo que se te ha dado”. Este aforismo proferido por Gandalf en la célebre novela de Tolkien El Señor de los anillos, es de mis favoritos y, mientras nos regocijamos recordando los momentos vividos y las vacaciones se desvanecen, la rutina nos aguarda a la vuelta de la esquina y nos preparamos para afrontar un nuevo curso. De nosotros depende cómo queremos hacerlo.

Antes de seguir adelante con este artículo, permitidme despedir el verano dedicándole unas palabras de reflexión sobre por qué nos sienta tan bien. Uno de los motivos podría ser que nuestro ritmo vital desciende, soltamos el pie del acelerador y escogemos solo aquellas “obligaciones” que queramos imponernos. Ello nos permite levantar la cabeza del universo virtual para contemplar el de verdad y expresar nuestra gratitud. La inmensidad del cielo besando el mar, que nos ofrece cada atardecer el espectáculo gratuito más maravilloso que podamos presenciar, el paisaje de montañas, bosques y ríos acariciando nuestros sentidos, el encanto de los pueblos y ciudades que visitamos, la forja de nuevas relaciones y un largo etcétera, nos insuflan un viento de cola favorable para hacer frente a nuevos retos.

No podemos negar que nuestro mundo y nuestra vida, en ocasiones, se parecen a un barco que navega a la deriva en una noche sin luna ni estrellas. A la oscuridad solo se la combate con la luz. Busquemos el faro que nos indica donde se encuentra la tierra firme, nuestro hogar, y dirijámonos a él. Él es nuestra esperanza en medio de la soledad de la noche. En su presencia, tal vez podamos ser luz para otras personas.

Es hora de colgar nuestro traje de turista o aventurero y ponernos el de maestro, camarero, funcionario, artesano o cuidador. Sea cual sea nuestro quehacer cotidiano, lo que le da sentido a nuestra vida es el sentido que nosotros y nosotras le demos y para ello solo hace falta una cosa: Amor.

Aunque digamos adiós a las vacaciones, abracemos la vuelta a la rutina con entusiasmo. Nuestra vida es un proyecto que tenemos que desarrollar y cada día es una nueva oportunidad para aprender, crecer, crear, disfrutar de las personas y de las pequeñas cosas. La vuelta a la normalidad nos permite reconectar con amigos y personas queridas, poner en común las experiencias vividas, los planes para el futuro, concertar alguna quedada, compartir un café, unas risas y ponernos al día. Son momentos que enriquecen nuestras vidas.

Con el regreso a la normalidad, podemos establecer horarios que nos permitan dedicarnos tiempo a nosotros mismos, a nuestro cuidado, bien sea a través de la práctica de algún ejercicio físico, la lectura, la meditación, la creatividad, el autoconocimiento y la atención a nuestro proyecto de vida.  Para lograr nuestro propósito, podemos ayudarnos de algunos trucos como el método kaizen, que en japonés significa “cambio bueno”. Se trataría de realizar pequeñas mejoras continuas, que conllevan un beneficio también para los demás y a la larga se traduce en un gran cambio. ¡Bendita rutina, que nos permite conseguir todo aquello que nos propongamos!

 Vivamos la mayor de las aventuras: ¡LA VIDA!

34 91 725 95 30

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura