«Debemos tomar conciencia de que la paz no solo se crea desde arriba, en los foros internacionales, sino que es también un proceso desde abajo, que parte de los mundos vitales y de la conciencia de la realidad concreta». Son las palabras con las que el diplomático Pasquale Ferrara cierra su artículo ¿Destinados a la guerra?, una invitación a arremangarse y revisar mi propio entorno y mi propia conducta para verificar si soy «constructor de paz». Ejemplos concretos los aporta Pilar Margall en el resumen que hace sobre las Iniciativas de paz que ha llevado a cabo el proyecto Living Peace en España a lo largo de 2022, centrándose precisamente en una pedagógica tarea de concienciación.
También en esta línea el artículo de Miguel Herrero Ante un nuevo paradigma de vida, en clave académica, arroja luz para «vivir en paz» con nuestro planeta, citando la encíclica Laudato Si: «estamos llamados a ser ciudadanos ecológicos, para tomar decisiones prudentes y emprender acciones audaces». Y no podía faltar en este poner la atención sobre la paz un breve comentario al mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz: «El virus de la guerra –dice– es más difícil de vencer que los que afectan al organismo, porque no procede del exterior, sino del interior del corazón humano, corrompido por el pecado».
Enero es el mes en que el ecumenismo adquiere protagonismo durante la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, «una oportunidad para recordar el patrimonio común que une a los cristianos, para tomar conciencia de las consecuencias de las divisiones a lo largo de la historia y rezar juntos para que se acerque la hora de la plena unidad», así introduce Mía G. Ruiz su recorrido testimonial por la geografía española con experiencias personales de relaciones ecuménicas.
Enero es también el mes de los «buenos propósitos». De ello trata la colaboración de nuestros jóvenes redactores, con planteamientos desafiantes como este: «Si los intolerantes tratan de romper con las ideas establecidas y actúan para imponer otras, sin ellos nunca hubiésemos llegado, como sociedad, a donde estamos hoy». También de buenos propósitos habla Curro Toro en sus conceptos básicos para cuidarnos. Quizás este los resume todos: «Si no lo haces por ti, hazlo por aquellos que te quieren así cómo eres, pero que amarán que luches por construir una mejor versión de ti mismo».