Los artículos de este número no comparten una misma línea temática, como en otras ocasiones, pero sí una intencionalidad que hace de guía para navegar en su lectura. Todos ellos rezuman ese desvelo y solicitud comparables al de una madre y un padre al ver crecer a sus hijos. De ahí que los asuntos tratados sean esta vez variados, como lo son las vicisitudes e incidencias en el crecimiento.
Isaías Hernando nos habla de un evento que ha tenido poco eco en los medios: el encuentro de mil jóvenes en Asís para seguir ahondando en la Economía de Francisco. «Creemos en esta economía. No es una utopía, porque ya la estamos construyendo», dicen los jóvenes en el pacto que han firmado. A renglón seguido, Asunción Esteso presenta un breve balance sobre la Economía de Comunión en España. «Queda un largo camino para llegar a una “economía con alma” –dice–, pero viendo el camino andado en los ámbitos empresarial y académico, así como los proyectos de desarrollo, nos sentimos impulsados a seguir uniendo las palabras economía y comunión».
Un acercamiento a la cuestión de los abusos lo trae Javier Rubio hablando con Ianire Angulo, quien tras mucho trabajar en ello advierte: «Es como el iceberg, vemos una proporción pequeña, pero la gran masa que se esconde bajo del agua es la que conlleva mayor peligro». De especial interés es también la conversación de Victoria Gómez con Valentina Gaudiano desarrollando un tema ya abordado en otras ocasiones: el complejo universo de lo femenino y lo masculino, sus diferencias y lo que tienen en común.
Identidad, «una palabra de mil significados», dicen nuestro redactores jóvenes, se desgrana en las experiencias que ellos cuentan y que también es motivo del podcast de este mes. No se lo pierdan. También son de interés las recomendaciones de Narcís Bassols sobre los hábitos alimenticios, ya que «las estadísticas dicen que un 40% de los alimentos se estropea a lo largo de la cadena logística alimentaria», y por ello conviene aprender «la diferencia entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente».
Ante tan variado panorama de vicisitudes e incidencias, una recomendación en palabras de Chiara Lubich: «En el corazón de muchos de nosotros hay un verdadero patrimonio de amor sobrenatural que puede transformar nuestra vida en auténtica oración».