El tema central de este número no podía ser otro que «la vuelta al cole», un asunto muy debatido y que afecta a amplios sectores de la sociedad: alumnado, profesores, padres, madres, abuelos, personal sanitario, grupos sindicales… Casi nadie se escapa. El artículo de Dori Rodríguez, «Abrir las escuelas, un aprendizaje compartido», nos introduce en este problema sin renunciar a «las razones para la esperanza», porque «este nuevo escenario nos obliga a considerar aspectos hasta ahora desenfocados e introduce nuevas posibilidades». Al hilo de esta novedosa situación, viene bien la segunda parte de las reflexiones de Jesús García sobre «La edad de las oportunidades», presentando aquí algunas orientaciones para «ayudar y acompañar» a los adolescentes, que probablemente será el alumnado al que más le cueste asimilar las nuevas formas de «ir a clase».
También consecuencia de la pandemia es la cuestión que aborda Ana Moreno en su artículo «La gran ciudad ya no es para mí», en el que ilustra con varios ejemplos una tendencia que al parecer va ganando adeptos: volver al medio rural, o quizás «huir» de las grandes ciudades. Se pregunta la autora: «¿Será esta una solución para la España vacía?, ¿serán los pueblos la cura para el estrés?».
A destacar la sintética relación de José Miguel Aguado sobre el futuro de la Unión Europea tras el acuerdo alcanzado por el Consejo Europeo. Asegura el autor que «lo realmente importante es que la negociación ha aprobado un compromiso de avance federal, que refleja la soberanía europea y la solidaridad entre sus miembros y con sus ciudadanos».
Una nota que ha caracterizado estos últimos meses es sin duda la solidaridad, muchas veces materializada en ayudas económicas. De ello nos hablan, con testimonios, las páginas de Victoria Gómez. Y para reflexionar en profundidad, el artículo del neurólogo Rino Ventriglia sobre «la belleza de la fagilidad», no se lo pierdan.