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LA MIRADA DE LA SEMANA
María José Jiménez Noguera
Vida después de la vida
PUBLICADO

28 de octubre de 2024

El viento del otoño nos empuja hacia el mes más otoñal de todos, noviembre, que parece llevar asociado el apellido “el mes de los muertos” por celebrarse durante este mes, el día en el que rendimos especial homenaje a nuestros seres queridos ya fallecidos. 

Voy a permitirme la licencia de dirigir la mirada de esta semana a reflexionar sobre la muerte, desafiando la máxima del escritor francés François de la Rochefoucauld: “Ni el sol ni la muerte pueden mirarse fijamente”. Es un tema que intentamos evitar a toda costa, aunque se encuentre presente en nuestra cotidianeidad.

Cada vez hay más evidencias científicas y conclusiones extraídas de personas que han vivido experiencias cercanas a la muerte, de que nuestra realidad existencial perdura más allá de la muerte física. Somos materia y también somos energía.  Formamos parte de un Sistema, de una Supraconciencia, Dios o energía primera que incluye todo el Universo y su esencia está presente en cada uno de nosotros. Hay una conexión en todo lo que existe. Todos somos uno y cada uno formamos parte del Todo. No somos diferente de la Naturaleza que nos rodea: animales, árboles, plantas.... y menos aún si hablamos de otros seres humanos, cuando lo que nos diferencia son cuestiones como el color de la piel, la raza, el sexo, la cultura… M. Gandhi lo resume magistralmente en la frase: “No puedo herirte sin hacerme daño”. ¿Cómo es posible que se sigan alimentando las guerras? ¿Cómo no velar por el planeta que nos acoge?

En la medida en la que estamos alineados con la Supraconciencia, con Dios, este se nos revela a sí mismo y nos hace partícipe de su misma esencia, el AMOR. Todo tiene una razón de ser y nos acontecen sucesos que van más allá de meras casualidades. Experimentamos una sensación de paz, armonía, quietud y alegría por la vida misma. Si dejamos que el ego sea el que domine nuestros actos y nuestro ser, no veremos la realidad tal cual es y nuestra vida estará empañada por la ira, el poder, los miedos, el egoísmo, el materialismo… e intentará infructuosamente eliminar al opuesto que no le interesa. Si es así, siempre es buen momento para rectificar con humildad. 

Somos espíritu que durante un tiempo finito ocupamos un cuerpo físico. Aprendamos a descubrir la verdad y a valorar la vida. El médico y psiquiatra Carl Jung nos da una pista: “En la Sencillez y en la Belleza está la Verdad”. No estamos solos, nuestros seres queridos nos acompañan y de alguna manera, si estamos receptivos y abiertos, nos llegan señales de que así es. Jesús mismo nos dijo “Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28/20).

Algún día nos tocará abandonar nuestro cuerpo físico, pero seguiremos viviendo en un presente continuo y eterno. Seamos altos de miras y aprendamos a movernos por la vida más allá de lo que nos revelan nuestros sentidos.

34 91 725 95 30

Esta revista ha recibido una ayuda a la edición del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura