Gotas educativas
El médico y psiquiatra Eric Berne (1910-1970) creó la corriente psicológica denominada Análisis Transaccional. En ella, explica cómo se desarrolla la conducta humana, a la vez que da pistas para quien desee iniciarse en la aventura de propiciar su propio cambio y mejora.
El psicólogo y escritor contemporáneo Antoni Bolinches (1947) ha adaptado este sistema, incorporando un lenguaje más sencillo y comprensible.
Según esta corriente de pensamiento, en el interior de cada persona se encuentran tres tendencias o estados del yo que denomina: «Padre, Niño y Adulto».
Las contradicciones que experimentamos en nuestra conducta, y en las decisiones que tomamos, nacen del hecho de que, en nuestro interior, conviven estos tres estados del yo o tres modos de razonar o tendencias del pensamiento.
La interacción entre los tres estados del yo se denomina «Diálogo Interior» y lo reducimos con el acrónimo «PAN» (Padre, Adulto, Niño).
Vamos a ver cómo actúan cada uno de estos estados del yo en nuestra conducta y comportamiento.
El Padre es quien razona y piensa con los patrones aprendidos —a lo largo de su vida— de las figuras autoritarias (padres, educadores, instituciones…). Por ello, defiende las normas establecidas, la costumbre, las convenciones sociales, la educación, las leyes, las creencias éticas y morales, lo que se considera correcto. Personifica el sentido del deber.
El Niño es el estado más impulsivo y espontáneo. Hace lo que quiere, lo que le gusta, lo que le apetece en ese momento. Satisface sus instintos primarios, sus gustos y caprichos. Personifica el sentido del placer.
El Adulto es el estado más racional, equilibrado, realista y maduro. Debe analizar la opinión de los otros dos estados anteriores, sus pros y sus contras, y buscar la conciliación entre ellos, permitiendo aquellas satisfacciones que sean coherentes con su código de conducta. Su objetivo es tener un Niño educado y un Padre dialogante. Personifica el sentido de la razón y la realidad.
El análisis transaccional es un modelo decisional de la personalidad, que ayuda a comprender, no solo nuestros pensamientos y nuestra conducta, sino también cómo se configuran las relaciones con los demás. Permite sentir y tomar conciencia de cómo somos y cómo actuamos.
El sistema PAN nos da poder sobre nosotros mismos, porque nos hace tomar conciencia de nuestra conducta y nos permite mejorarla.
En entregas posteriores iremos analizando —como padres y educadores— cómo actuamos en las interacciones con nuestros hijos y alumnos, buscando aportar claridad y madurez en nuestra conducta.
Mientras tanto, os propongo preguntaros en cada interacción con vuestros hijos y educandos: ¿desde qué «Estado de mi Yo» estoy actuando o respondiendo ante ellos?
«Cuando haces lo que debes, te conviertes en quien quieres».
Antoni Bolinches (1947)
Terapeuta y escritor. Creador de la Terapia Vital
Ángel Crespo Ortega es orientador y pedagogo, con un enfoque centrado en la persona.
www.orientadorangelcrespo.es








