Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.

Editorial Ciudad Nueva
   
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




articulo

Cáceres

Clara Arahuetes

Cáceres causa una gran sorpresa. Nada más cruzar sus murallas parece que das un salto en el tiempo, retrocediendo a los siglos XV y XVI.
Es como si la ciudad se hubiera quedado atrapada en la historia. Algo nuevo en cada esquina, en sus calles empinadas, en las casonas de esbeltas torres medievales que invitan a mirar al cielo. Es fácil imaginar que en cualquier momento va a aparecer un trovador cantando a una dama escondida tras las ventanas de cualquier torre, o un caballero medieval caminando por sus calles empedradas. ¡Y ahí están! En la plaza de San Jorge varios jóvenes vestidos de época se baten con espadas. Un encanto distinto y con misterio lo encontramos por la noche en las plazoletas silenciosas, en las torres de los palacios y de las iglesias iluminadas, en calles y pasadizos que parecen un escenario de película. Un conjunto asombrosamente conservado que impresiona. Cáceres ha sido objeto de reconocimiento artístico y patrimonial a lo largo de los años, hasta que en 1986 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ejemplo de ciudad-monumento de la Edad Media, está situada en un promontorio de fácil defensa y rodeada de murallas en las que hay vestigios de las diferentes etapas de su historia, desde la época romana a la dominación árabe y luego cristiana. Su configuración urbana corresponde a los últimos siglos medievales y su arquitectura sobria y austera confiere al conjunto una pátina de homogeneidad más allá de los diversos estilos, gótico renacentista o barroco. La historia de Cáceres se remonta al Neolítico, y conserva testimonios como la Cueva de Maltravieso, con pinturas rupestres del Paleolítico Superior. De los vetones quedan los verracos, figuras de piedra en forma de toro o jabalí, pero es con los romanos cuando la ciudad entra en la historia. Situada en la Vía de la Plata, Norba Caesarina fue fundada por Cayo Norbano Flaco en el siglo I. Restos de esta civilización subsisten en el trazado general de las murallas y sus puertas, como la Puerta del Río, hoy Arco del Cristo, así como en algunas torres del recinto fortificado, en diversas inscripciones y en la estatua del Genio de la Colonia, que algunos identificaron falsamente con la diosa Ceres. En la Edad Media se define la estructura de la villa. El califa Abu Yacub Yusuf la conquistó en 1174, llamándola Hizn Qazrix, el castillo de Qazrix, de donde proviene el nombre de Cáceres. Al ser una ciudad fronteriza, los árabes construyen altas murallas, que hoy constituyen un testimonio excepcional de las fortificaciones almohades, con torres defensivas como la del Postigo, la del Horno, la de la Yerba o la de Bujaco, y una gran alcazaba situada en la zona más alta, donde hoy están los palacios de las Cigüeñas y las Veletas, que fue destruida en el siglo XV. Se conserva en el Museo de Cáceres (Palacio de las Veletas) el aljibe árabe de aquel conjunto almohade, uno de los restos más importantes del recinto monumental. Excavado en la roca, todavía hoy recibe el agua de la lluvia recogida en el patio superior. Es un amplio rectángulo con cinco naves cubiertas por bóvedas de medio cañón sobre arcos de herradura que descansan en columnas de origen romano y algunas visigodas.

Leer más



Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

facebook twitter instagram youtube
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova