Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.

Editorial Ciudad Nueva
   
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




articulo

CINE

José Luis Panero

¿Canon digital?
El canon digital ha sido tema de debate generalizado en internet desde el año 2003, desde que las sociedades gestoras de derechos de autor y la Asociación de Empresas del Sector TIC, las Comunicaciones y los Contenidos Digitales (ASIMELEC) firmaran un acuerdo privado para obligarnos a pagar por utilizar equipos y dispositivos digitales. En aquel momento, la Asociación de Internautas que preside Víctor Domingo impugnó el acuerdo ante el Tribunal de Defensa de la Competencia, el cual desestimó que esta tarifa pudiera suponer un obstáculo a la libre competencia en el mercado de soportes digitales. También acudió al Instituto de Consumo, pero éste entendió que los obligados al pago eran productores y distribuidores, y que los consumidores no se iban a ver afectados. En 2006 el Parlamento decidió incluir en la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual un mandato que atribuía a los Ministerios de Cultura y de Industria, Turismo y Comercio la regulación del sistema de recaudación del canon digital, para determinar la relación de equipos, aparatos y soportes materiales sujetos al pago de compensación equitativa por copia privada, así como las cantidades aplicables a cada uno de ellos. El 19 de junio de 2008 se publicaba en el BOE la Orden PRE /1743/2008 que regulaba libremente las tarifas del canon. El 30 de julio de 2008, la Asociación de Internautas anunciaba el recurso contencioso ante la Audiencia Nacional. En este camino, las reclamaciones de la Asociación de Internautas y la Plataforma «Todos contra el canon», y las de todos los ciudadanos particulares que no se conforman con «el canon se paga y ya está; a quien no le guste que se aguante» –expresión que hizo pública el actual presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) en noviembre de 2008– pusieron a trabajar al Estado de Derecho. Se trataba de frenar arbitrariedades millonarias que estaban enriqueciendo intereses privados a costa de todos. Y las primeras respuestas de juzgados de primera instancia (particulares) y de lo mercantil (personas jurídicas), sentenciaron la obligatoriedad de devolver el canon digital en los supuestos en los que quedase «suficientemente acreditado que el destino o uso final» de los dispositivos no fuera la copia privada. Tímidamente, los juzgados españoles mostraron que las reivindicaciones ciudadanas en materia del canon digital no eran fruto del capricho de cuatro indocumentados, pero nada cambiaba. Al contrario, quienes defendían los derechos de autor continuaban su intercambio de intereses con los políticos, cada vez más fuertes y más ricos.

Leer más



Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

facebook twitter instagram youtube
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova