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Jardines impresionistas

Clara Arahuetes

El jardín es el gran tema de la pintura impresionista, jardines que muchas veces fueron cultivados por los propios artistas.
Monet escribió: «Tal vez le deba a las flores el haber sido pintor». Él mismo diseñó en su casa de Giverny «el jardín del artista», que se convirtió en modelo para otros pintores con los que compartía sus conocimientos sobre jardinería. Monet cultivaba especies traídas de tierras lejanas y con ayuda de jardineros profesionales creó un espacio ideado para ser pintado y que era en sí mismo una obra maestra. Tenía dos partes, una con plantas que recreaban los colores del arco iris y otra, el “jardín de agua�, atravesado por un pequeño río y con un estanque inspirado en los jardines japoneses, que conocía por las estampas que coleccionaba de Utamaro, Hokusai e Hiroshige. Uno de los motivos de este jardín, el puente japonés de madera, protagonizó los lienzos del pintor, así como los sauces llorones, las cañas de bambú y los nenúfares que cubrían de flores el estanque en verano. La exposición Jardines impresionistas muestra el desarrollo de este género desde sus precedentes en la pintura romántica y en la escuela de Lyon hasta el postimpresionismo y las primeras vanguardias del siglo XX. Los artistas impresionistas vieron en los árboles, la vegetación y las flores la excusa perfecta para trabajar al aire libre, estudiar la luz y utilizar sus recursos más característicos en un gran despliegue de colores y pinceladas vibrantes. En el Museo Thyssen, la muestra se inicia con los precursores. Se comparan las pinturas de flores del romanticismo, como la obra de Delacroix «Naturaleza muerta con flores», «La joven jardinera de Saint Jean» de la escuela de Lyon y los floreros impresionistas de Bazille o Renoir. Este último pintó «Flores en un jarrón», obra que parece anticipar su interés por el jardín silvestre, como el que alquiló en Montmartre, representado en «Mujer con sombrilla en un jardín». Frente a estos “jardines de interior�, otros pintores exploraron el jardín como paisaje; es el caso de los artistas de la escuela de Barbizon, como Millet, Corot o Daubigny. En los jardines públicos aparece la sociedad de la época, desde las grandes damas a la clase proletaria. Es la época en que el impresionismo fue reconocido como movimiento y fue entonces cuando los jardines y parques de París y sus alrededores fueron replantados, tras la guerra francoprusiana y la Comuna de 1870-1871.

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