Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista
LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.
Editorial Ciudad Nueva
Cerrar
QUIÉNES SOMOS
REVISTERO DIGITAL
SECCIONES
Ciudad menuda
Código 20
Correspondencia
Cultura de la Unidad
Editorial
Escaparate
Hablando de
La entrevista
Mirador
Palabra y vida
Sumario
ASTROLABIO
MULTIMEDIA
LIBROS
BUSCAR
Buscar
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
LOGIN
¿Ha olvidado su contraseña?
REGÍSTRESE
Introduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña
Email
 
Revista noviembre - 2010
>
Mirador
> Limitado, luego único
Limitado, luego único
Miguel Galván
Dicen que los lÃmites son un obstáculo para llegar a la felicidad, luego hay que evitarlos. ¿Es asÃ?
Es inútil disimularlo, la palabra «lÃmite» no le gusta a nadie. Suena a prisión, a espacio angosto, a aire viciado. Hoy, más que nunca, no aceptamos los lÃmites. Nos empeñamos en batir como sea, y por una fracción de segundo, el récord de una carrera, en superar con deportes de riesgo o con atrevidas excursiones turÃsticas los lÃmites que nos hemos impuestos nosotros mismos, aun con el riesgo de jugarnos irresponsablemente la vida. No son aceptadas las limitaciones estéticas del cuerpo: unos labios algo estirados, una barriguita que le saca curvas a la camiseta, unos senos que ya no son tan firmes como en la juventud... Y aunque busquemos con mucho cuidado los vocablos para demostrar que comprendemos a las personas menos afortunadas, no nos gustan los lÃmites de la inteligencia, tanto los que son provocados por una enfermedad como los que se diluyen en el anonimato social. En fin, que las limitaciones no nos gustan. Si alguien nos hace una observación a propósito de una limitación que tengamos, seguro que se lo vamos a retrucar inmediatamente, totalmente convencidos de que no nos entiende en absoluto. Y luego está el lÃmite último, la muerte. Éste sà que no lo tragamos, y como no podemos derrotarlo, lo ignoramos. Pero paradójicamente, quizás en los lÃmites se esconde el secreto de la vida. Algo asà como la rana del cuento: cuando la besas se convierte en prÃncipe. En su desagradable figura queda contenido algo inmenso que hoy no valoramos. Los antiguos griegos, que tanto amaban la armonÃa, la atribuÃan justamente al lÃmite. La perfección de un triángulo, por ejemplo, se puede percibir gracias al lÃmite de sus lados; el sugestivo diseño de la Acrópolis lo podemos apreciar gracias a los lÃmites de sus columnas y sus techos. También las realidades fÃsicas podemos conocerlas porque experimentamos lÃmites: sabemos cuando algo está caliente porque el calor está separado del frÃo. Toda separación marca un lÃmite.
Leer más
Para acceder al artículo completo
debe identificarse con su usuario y contraseña.
Para suscribirse o registrarse elija una de las siguientes opciones
Suscríbase a la revista
Regístrese en la editorial
Acceso limitado a la revista.
Soy suscriptor no registrado en la web
Obtenga usuario y contraseña para acceso a la revista online.
Soy suscriptor y estoy registrado pero no puedo ver la revista digital
Activar usuario y contraseña para acceso a la revista online.
Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO
DÓNDE ESTAMOS
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova