Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.

Editorial Ciudad Nueva
   
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




articulo

El limosnero de Alpandeire

Manuel María Bru

Hoy la Iglesia tiene su mirada puesta en los penetrantes ojos de Fray Leopoldo de Alpandeire, beatificado el 12 de septiembre en Granada.
Mirándole a los ojos se ve a sí misma, y como han hecho cientos de miles de sus hijos, que le han reconocido como santo desde siempre, la Iglesia ve en esos ojos la luz que disipa sus temores, la misericordia que llena de sentido sus desvelos. Como tantos «limpios de corazón» que hoy, con lágrimas de alegría en los ojos, verán en esta mirada la puerta abierta a todos sus anhelos, la puerta abierta a la única felicidad verdadera. Sólo los que son como niños entienden con natural afecto a Fray Leopoldo, entienden sus gestos, sus locuras, su amor sin límites a quienes le apedreaban y se burlaban de él. Una libertad así no se puede pagar con todo el oro del mundo. En realidad sólo se puede conquistar cuando uno renuncia a conquistar nada por sí mismo en la vida, y despojado de toda riqueza vana, mendiga como el limosnero de Alpandeire el amor infinito de Dios. Dice el arzobispo de Granada, que unido a su pueblo encuentra en el nuevo beato el Evangelio vivo de la misericordia, que «a Dios es a quien encontraban los que se acercaban a él, buscasen lo que buscasen: aliento tal vez, o pan o vestido, o consuelo o afecto, o alivio en su dolor». Hasta aquellos que sólo conocen una caricatura grotesca, o una ocasión para vomitar los sapos y culebras de sus fobias, o en el mejor de los casos una falsa adaptación a la cultura dominante reducido a un altruista callejero…, hasta ellos ven amenazados sus esquemas, atraídos por el efecto de su humanidad envidiable. Basta con ver su fotografía en una estampa o escuchar alguna de las miles de anécdotas que cantan sus excesos de perdón y de entrega, de amor y compasión, para que todo se derrumbe, para que sea desenmascarada toda la mentira de oropel y de apariencia que oculta la falta de vida que nos mata día a día. Desde los jóvenes que cada noche del fin de semana esperan que el mundo se rinda a sus pies arrastrándose a consumir sucedáneos mortíferos de felicidad engañada, hasta los adultos que defienden con uñas y dientes las migajas de un triste cesto de trofeos que nunca ha satisfecho sus sueños, quedarán atrapados por la vida, los gestos, la mirada y sobre todo la compañía de Fray Leopoldo, como con la de todos aquellos que en el pueblo cristiano son iconos de una felicidad casi insultante. Y encontrarán la felicidad verdadera en un modo de amar y de ser amados vivido desde esa libertad, la de quienes renunciando a construir su propia plenitud, alcancen la bienaventuranza de los limpios de corazón, que ya desde aquí verán a Dios, y transparentarán a Dios.

Leer más



Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

facebook twitter instagram youtube
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova