Discapacidad
Quiero agradecerles por el artículo “La Iglesia es nuestra casa”, de Vittoria Terenzi, en el número de diciembre. Después de haberlo leído con ganas, me animo a contarles algo.
En la escucha sinodal a las personas con discapacidad, una de las cinco personas que Participaron con el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, fue Enrique Alarcón, español y presidente de la Fraternidad Española de Personas con discapacidad, a la que yo también pertenezco. Lo considero un amigo. Fue él quien propició que la Frater de toda España se implicara desde principios de año en responder a la preguntas planteadas por el Vaticano. Por esa razón le pidieron que fuera a Roma. De las cinco personas que participaron en Roma, cada una tenía una discapacidad distinta, para que la Iglesia sea una casa para todos y que a todos nos consideren evangelizadores, tengamos la discapacidad que tengamos.
El artículo de Ciudad Nueva se centra en la discapacidad intelectual. De eso saben mucho algunas personas que conozco. Una amiga mía, por ejemplo, tuvo que pelear mucho para conseguir que un hijo suyo pudiera hacer la primera comunión y luego la confirmación.
Leer más