Una hora de felicidad y un repertorio de época
Cristina: El día 2 de julio toqué con mis hermanos en una residencia de ancianos con el proyecto Música en vena, que demuestra de verdad que la música cura. Cuando nos pusimos manos a la obra, quisimos elegir canciones que los ancianos supiesen, que les trajesen recuerdos y se sintieran felices. Buscamos partituras, preguntamos a nuestros abuelos y preparamos durante semanas un repertorio de canciones de época.
El día del concierto mis nervios eran evidentes: quería que todo saliera bien, ¿les gustaría o no? Fuimos toda la familia, mi madre se esmeró en bailar y mi padre en dirigir las canciones. Empezamos y vimos que participaban. Era gracioso cuando pasábamos a la canción siguiente y algunos seguían cantando la anterior, así que volvíamos atrás. Al final logramos tocar solo 4 de las 15 canciones preparadas. Pero solo ver la expresión de sus caras y lo felices que eran, solo constatar cómo en una hora se habían transformado y que la causa habíamos sido nosotros, nos llenó el corazón por completo, con la sensación incluso de haber cantado todo nuestro repertorio y más. Salimos de allí muy contentos, recordando cada nota, cada baile y cada sonrisa de esa divertida e inolvidable hora. Sin duda lo repetiríamos, yendo a por más y agradecidos por esta bonita oportunidad.
Leer más