En cada momento histórico los artistas, con su técnica y su lenguaje, reinterpretan el mundo en que vivimos y nos enseñan a ver y comprender aspectos que hasta entonces quizás habían pasado desapercibidos. El arte sale a la luz pública en la ciudad, a través de la arquitectura, de la escultura, de los graffiti…, con obras que no son solo decorativas, sino que provocan y nos llevan a reflexionar sobre la creatividad del ser humano.
Por otro lado, en nuestros museos encontramos ejemplos de que la ciudad siempre ha estado presente de uno u otro modo en las obras de los artistas. Podemos seguir la evolución de su representación desde la Edad Media, donde aparecen imágenes parciales de ciudades como fondo en algunos manuscritos iluminados y también en obras como el fresco pintado por Lorenzetti hacia 1335 Ciudad junto al mar, considerado como el primer paisaje urbano del arte occidental.
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