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LIBROS

Abelardo Velasco; Juan Zumeta

MEMORIAS DE GODOY; EL HOMBRE DE VILLA TEVERE
MEMORIAS DE GODOY. Enrique Rúspoli. Ed. La Esfera de los Libros, Madrid, 2008. 1.048 págs. Documento imprescindible para historiadores y para conocer de primera mano lo que sucedió en un periodo de nuestra historia: la situación política de España previa a la invasión francesa. La defensa que Godoy hace de su persona y su política es reiterativa, minuciosa, farragosa... y tardía, porque la deformación de los hechos ya había tomado cuerpo. El Príncipe de la Paz se había comprometido a “no escribir nada en descargo propio ni de los reyes” hasta que éstos y su hijo, Fernando VII, hubiesen desaparecido. Fernando falleció en 1833, a los cuarenta y ocho años, y ya habían transcurrido veinticinco desde la abdicación de Carlos IV y su destierro, acompañado por su valido. Las Memorias se publicaron entre 1836 y 1842. Napoleón supo manipular hábilmente las diferencias entre Carlos IV y Fernando VII, y Godoy vio el peligro: la desmesurada ambición del Emperador y su desmedido ego. En sus Memorias, refiere pormenores de la Corte, las ambiciones de Fernando VII, las maquinaciones de sus asesores, el canónigo Escoiquiz y el Conde de Toreno, y las malas artes del embajador de Francia y su innegable esfuerzo para convencer a Carlos IV de las pretensiones del Emperador. Con la misma minuciosidad narra el motín de Aranjuez, la abdicación del rey y el nombramiento del nuevo monarca, así como la marcha a Bayona, que supuso el principio del destierro para los reyes y la peregrinación de ciudad en ciudad para el propio Godoy, fiel a sus soberanos hasta la muerte. Murió en París en la indigencia más absoluta.

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