Las elecciones dejan un país dividido con una brecha social alarmante.
Con una economía que genera 21,4 billones de dólares al año, Estados Unidos es el país más rico del mundo, pero también el cuarto país con mayor tasa de desigualdad de ingresos, según la OCDE. Esto se traduce en que 40 millones de estadounidenses viven por debajo del umbral de pobreza. A ello se suma un país dividido tras las últimas elecciones en un contexto de protestas raciales crecientes.