Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.

Editorial Ciudad Nueva
   
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




PSICOLOGÃA

Pascual Ionata

Perdonar a los padres
«Confieso que no me resulta fácil perdonar a mis padres. ¿Puede decirme algo al respecto?». L. R. En alguna parte, no me acuerdo dónde, leí una vez que “errar es humano, perdonar es divinoâ€, y estoy totalmente de acuerdo. Hemos de tender un puente entre la visión que da la psicoterapia y la que da la espiritualidad. La primera afirma que hay que pasar por el dolor de la infancia, mientras que la tradiciones espirituales sostienen que hay que trascender las emociones negativas y cultivar las positivas, como son el amor o el perdón. Y si tomamos en consideración las novedades más recientes en el campo psicoterapéutico, veremos que ya se está tendiendo un puente entre ambas visiones. A este respecto, el estudioso Jeremy Holmes ha escrito algo que muy bien podría responder a su pregunta. Dice: «En psicoterapia, llegar a aceptar la transmisión intergeneracional implica tres estadios distintos. El primero consiste en llegar a ser conscientes de los modos en que los sentimientos y el comportamiento actuales están siendo dictados por la experiencia pasada. Puede ser doloroso, especialmente si las influencias del pasado están profundamente arraigadas. La segunda fase consiste en diferenciarse uno mismo de lo que parecen influencias ajenas. Se sentirá rabia contra los padres y una protesta existencial. El paciente espera que, con el influjo benigno de la psicoterapia, surja del pasado un nuevo yo, sano y salvo. Pero esto puede tener éxito sólo en parte. Estamos formados por nuestro pasado; no existe hombre ni mujer que se haya hecho a sí mismo. La tercera fase, por último, consiste en darse cuenta de que esos padres que tanto hemos criticado, y tan ásperamente, eran a su vez producto de su propia historia personal. El paciente logra comprender que, si las cosas hubieran sido distintas, como tanto lo ha deseado, “él†no habría existido. Ahora puede el paciente empezar a perdonar a sus padres, a ser partícipe de sus sufrimientos y, por último, a estarles agradecidos por haberlo traído al mundo, que tiene alegrías y dolores».

Leer más



Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

facebook twitter instagram youtube
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova