Desde hace años me vengo fijando en cómo se colocan mis alumnos en el aula y cómo se generan espontáneamente los grupos.
Dado que son de primer curso en la facultad, lo normal es que lleguen del instituto y que aún no haya relaciones significativas entre ellos. En las primeras filas se posicionan las chicas y los chicos más motivados, en la franja central suele haber un grupo heterogéneo de estudiantes, y en las últimas filas se sientan los estudiantes que potencialmente corren más riesgo de dejar los estudios, salvo los casos excepcionales de estudiantes tímidos, que se ponen en la última fila y al final acaban siendo los mejores.
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