El 11 de noviembre le fue conferido por el Instituto Universitario Sophia de Loppiano (Italia) el Doctorado Honoris Causa en «Cultura de la Unidad».
Hace un mes, de paso por Madrid, pude conversar con este jesuita, que me dedicó todo el tiempo que quisiera sin conocerme. Este humilde y sabio teólogo argentino me habló de una historia del pensamiento extraordinaria, la «Teología del pueblo», que hoy ejerce un papel trascendental, profético y providencial en la Iglesia de la mano del papa Francisco, y es clave para entender su pontificado. Ha sido uno de los motivos por los que le ha sido otorgado el doctorado en «Cultura de la Unidad». No pudo estar presente por motivos de salud, ni tampoco pudo saludar dos días después a su antiguo alumno, el papa Francisco, acompañando al Vaticano a la comunidad académica del Instituto Sophia al completo.