El verano ha terminado dejando tras de sí toda una estela de festivales de pop, rock, reggaetón y… una reflexión: ¿Qué tiene la música que entusiasma tanto a los jóvenes?
Basta levantar la vista y vernos a todos escuchando Spotify para constatar el poder que tiene la música. O pensar en la industria millonaria que siempre han movido los cantantes y grupos más conocidos. Nos guste este o ese otro estilo, a todas horas o en momentos de desconexión, el hecho es que nos gusta escuchar música. A todos. Porque despierta emociones que de otro modo continuarían dormidas. Y todo ese empuje la convierte en un poderoso instrumento. Ahora bien, ¿al servicio de qué?