«Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos» (Hch 1, 8).
El libro de los Hechos de los Apóstoles, escrito por el evangelista Lucas, comienza con la promesa que Jesús Resucitado hace a los apóstoles poco antes de dejarlos para volver definitivamente al Padre: recibirán de Dios mismo la fuerza necesaria para continuar anunciando y construyendo su Reino en la historia humana.