Temas de profundización, aplicación práctica, puesta al día y novedades en laXIII Escuela de Economía de Comunión.
Para llevar a cabo la XIII Escuela de Economía de Comunión (EdC), los días 26 y 27 de enero pasado, se escogió el Centro Mariápolis Loreto, en Castell d´Aro, un lugar precioso en la provincia de Girona, donde la Escuela resultó estar al mismo nivel de belleza y utilidad que el entorno. Como es habitual, en este tipo de «escuelas» se combinan ingredientes que forman un conjunto armónico: un tema de profundización y otros de aplicación práctica y de formación; puesta al día sobre la EdC en todo el mundo, las novedades y los proyectos de futuro. Y todo ello mezclado con momentos de diálogo e intercambio de experiencias.
Conviene recordar el sencillo y profundo fundamento de la EdC: una concepción de la economía que contribuya a erradicar la pobreza, poniendo a la persona en primer lugar en toda expresión de la actividad económica. Las empresas que se han sumado al proyecto, en libertad y cuando les es posible, destinan un tercio de sus beneficios netos a los más necesitados, sobre todo mediante la creación de nuevas entidades productivas. El segundo tercio lo destinan a la formación de nuevas generaciones imbuidas por este espíritu de donación, y el tercero se destina a reforzar la propia empresa con el fin de que se mantenga viable y pueda generar nuevos puestos de trabajo.