Con este título se demonizaba, en un artículo publicado en el número de enero de esta revista, todo tipo de bebidas alcohólicas, a ingerir por cualquier persona y circunstancia. Cabe decir que no puede tratarse de igual modo los efectos que puede producir en el organismo humano un vaso de vino que una copa de un destilado alcohólico. Su contenido difiere enormemente en sus componentes. Tampoco produce los mismos efectos si se toma una bebida durante una comida, que si no es acompañada de otro alimento.
Puede ser que el estudio al que alude el artículo, hecho en Francia, fuera realizado con jóvenes que, como sucede en España en los últimos años, acostumbran a reunirse para su típico «botellón», donde se consume gran cantidad de destilados alcohólicos, y esos sí que pueden producir efectos nocivos para la salud.
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