Mindfulness
No recuerdo si alguna vez Ciudad Nueva ha publicado algo sobre mindfulness. Hay quien lo considera como una filosofía de vida y quien lo practica como técnica de relajación. Tiene sus defensores y sus detractores, pues no a todos lo que lo han practicado les ha ido bien. De todas formas, me parecen interesantes algunas de sus ventajas.
Un reciente estudio de la Universidad de Comillas dice que el mindfulness permite «alcanzar un estado que nos ayuda a estar más serenos, a silenciar el parloteo que hay en nuestra mente, a reducir los pensamientos obsesivos, a mitigar nuestros prejuicios». Solo por esto ya merece la pena tenerlo en cuenta, pues las consecuencias de estar sereno, ser menos obsesivo y no tener prejuicios es que uno se sentiría más dispuesto a abrirse a los demás, creo yo.
Según el estudio que he citado, si practicáramos mindfulness unos 15 minutos al día, hasta podríamos cambiar el mundo. Me parece un poco exagerado, pero sí es cierto que al menos cambiaríamos nuestro entorno más cercano: las relaciones con la familia, con los amigos, con los vecinos, con los compañeros de trabajo… Dice una de los autores del estudio, que he leído en la prensa: «el mindfulness ético es una opción muy adecuada para incrementar nuestros niveles de atención hacia el medio ambiente y para potenciar nuestras relaciones sociales con comportamientos altruistas». Me pregunto si, en estos tiempos tan acelerados que vivimos, no debería esta técnica formar parte de los programas educativos.
Leer más