Como cada año, la fiesta de Pentecostés del pasado mes de mayo fue ocasión de celebraciones ecuménicas en todo el mundo. Una invitación a vivir por la unidad visible de la Iglesia.
En la Gran Vía del barrio de Hortaleza de Madrid, en un perímetro de apenas 500 metros, se encuentra la parroquia católica Virgen del Castillo y San Isidoro, la parroquia ortodoxa Santa María de la Magdalena y la iglesia evangélica Cristo Vive que, por encima de las diferencias, quieren la comunión. Católicos, ortodoxos y evangélicos unidos por una misma causa.