ctualmente, el consumo de videojuegos es la opción de ocio más extendida entre los jóvenes en España, superando a otras industrias de mayor tradición, como el cine y la música. Pero los juegos son caros de producir, por lo que tienen que recuperar el tiempo y dinero invertidos para que el modelo de negocio siga funcionando. La cuestión es: ¿a qué precio?
Como los 60 euros de media que cuesta un nuevo título es una barrera psicológica difícil de superar, las empresas han tenido que elaborar nuevas técnicas para que los jugadores gasten más dinero: el pay to win. Es la estrategia de los juegos conocidos como Free to play: juegos para móvil y redes sociales que te permiten jugar gratis pero que, para mejorar tu experiencia, crean un sutil entorno de interactividad que te anima a pagar para avanzar más rápido. Cambias tiempo por dinero.
Leer más