Ya sea por falta de tiempo, motivación o incluso por economía familiar, dejamos de hacer actividad deportiva o ejercicio físico.
«Ahora con los niños me resulta imposible sacar un hueco», «salgo muy tarde del trabajo», «los gimnasios son muy caros», «Ya estoy mayor para eso» son frases que oímos a menudo como justificación para dejar de realizar actividad física. Pues bien, como me he visto en alguna de estas tesituras últimamente, he puesto mi cerebro a trabajar para ver cómo podía integrar nuevamente el deporte en mi vida diaria.
Se me ocurrieron algunas ideas. Por ejemplo, decidí volver corriendo a casa (trabajo a 9 km). tomando tiempos, tardo 10 minutos más que volviendo en coche debido al atasco que se monta, con lo cual no “impacta” en mi vida familiar. este ejercicio me permitió preparar y terminar mi sexta maratón (la motivación).