A los seis meses de embarazo sus padres supieron que Adrián Martín venía con hidrocefalia. Hoy este niño malagueño de once años acaba de sacar su primer disco: Lleno de vida.
Acaba de terminar de hacer los deberes y ya quiere ponerse a tocar el cajón. A sus once años le pega como un profesional y eso que es autodidacta. Es la alegría de la casa, un torrente de vida que llegó de forma inesperada, según sus padres, Toñi y Rafa. Nada le para, ni siquiera la hidrocefalia congénita con la que vino al mundo. Acaba de sacar su primer disco y ya es número uno de ventas en España.