Me duele ver que nuestros problemas nos impidan ver lo que pasa en el mundo. La violación de los derechos humanos es constante. En Honduras, por ejemplo, cada dieciséis horas es asesinada una mujer, según denuncia Anesvad. Al parecer este tipo de violencia afecta a una de cada tres mujeres en el mundo y al año se producen 66.000 feminicidios, o sea, asesinatos de mujeres por su condición de mujer.
Hay organizaciones que velan por los derechos de la mujer y consiguen que sean oídas, pero no es suficiente. Se requeriría una mayor conciencia colectiva, aunque aquí el problema nos afecte en menor medida comparativamente hablando.
El reciente asesinato de la activista hondureña Berta Cáceres, defensora de los derechos del pueblo lenca, ha tenido especial relevancia. Fue una de las representantes de los movimientos populares que se reunieron con el Papa en octubre de 2014. Berta ha dado su vida por defender la de los demás.