Se cumplen cinco años del desastre en la central nuclear japonesa de Fukushima. La foto del polaco Arkadiusz Podniesinski, que obtuvo permiso para hacer un reportaje en la zona de exclusión, muestra un escenario que recuerda una película de ciencia ficción. «Vehículos perfectamente ordenados en filas. Supongo que los coches se contaminaron y fueron abandonados por los residentes», cuenta Podniesinski.
Cuando ocurrió el desastre, se vieron escenas de auténtico heroísmo protagonizadas por los trabajadores de la central, y algunos lo pagaron con su vida, pero también hubo errores que aún impiden a los residentes vivir en sus hogares, aunque pueden visitarlos.