Podríamos definir cualquier voluntariado como «acciones desinteresadas» por los demás, sin esperar nada a cambio. No obstante, los jóvenes voluntarios sí que reciben, y mucho.
Porque más allá del evidente desarrollo personal o la
gratificación que conlleva, se ha demostrado que mejora las posibilidades de encontrar empleo.
Según un estudio publicado en febrero de 2015 por la Confederación de Centros Juveniles Don Bosco, la Federación Didania y ASDE Scouts de España sobre la situación del voluntariado juvenil ante el empleo, se puede establecer una relación directa entre ser voluntario/a –y decirlo en una entrevista– y la mejora de la empleabilidad.