Los 33
Cinco años después de la tragedia, que podía haber sepultado en vida a 33 mineros chilenos, se estrena en Argentina Los 33, documental que recrea la odisea que esos hombres experimentaron durante 69 días a más de 700 metros de profundidad al derrumbarse la mina San José.
El filme refleja lo mejor del ser humano en sus ansias por sobrevivir y lo peor del mismo en cuanto a las paupérrimas condiciones de seguridad y explotación laboral. De algún modo, la ficción facilitaba hacer más cordial el aspecto cotidiano del encierro hasta percibir suficientemente lo que representa la desesperación, el tedio, la claustrofobia moral y física... entre un sinfín de reacciones y penalidades que ni siquiera podría o puedo imaginar. En este sentido, las familias mantienen un nivel de sufrimiento en línea con los acontecimientos, lo cual es bastante difícil de conseguir dadas las características del filme. Y en esto redunda de manera positiva la película: en que se acerca con tiento a los acontecimientos, y sin necesidad de florituras ni artificios explora con naturalidad y sensibilidad los sentimientos sin dejar espacio a la lágrima fácil o a rodar, como podría pensarse, una aventura de tintes políticos y herméticamente ceñida al poder.
Como en cualquier documental –de algún modo comparte forma y fondo con el largometraje de la veterana realizadora polaca Agnieszka Holland En la oscuridad (2011)–, el tono de denuncia social es claro. Pero lo realmente importante, y en lo que hace hincapié Los 33, son los valores a los que se acoge: la amistad, la familia, la lealtad... Por eso la épica moral supera cualquier conflicto social. Y a todo ello contribuye de manera positiva la eficacia en la realista puesta en escena y en el modo con que la trama sabe acentuar las emociones durante el rescate, la recreación del refugio en las profundidades de la mina o el derrumbe que estremece la montaña...