Al menos, así lo ven un gran número de futuros médicos, psicólogos y economistas de entre 19 y 30 años que se dieron cita las pasadas vacaciones en las Summer Schools de Madrid, Lisboa y Praga: tres oportunidades únicas para compartir inquietudes de la profesión con expertos y otros jóvenes estudiantes.
La escuela de verano de Psicología atrajo hasta Madrid a participantes de varios países de Europa y Sudamérica, desde Italia hasta Argentina. Laura Zavala, madrileña de 23 años, cursa el máster de Psicología General Sanitaria y nos cuenta cómo en esta escuela, lejos de «las habituales guerras entre corrientes», se construyeron espacios de «verdadero diálogo», con la alegría que conlleva «compartir y descubrir» otros puntos de vista. «En esta escuela vi que es posible ser riguroso en tu trabajo y, a la vez, humano», relataba. Volvió a casa con energías renovadas y con una visión mucho más optimista de una profesión que a veces «parece estar más centrada en la patología que en la solución». «El encuentro ha hecho que vuelva a enamorarme de mi profesión», confiesa Laura, radiante.
Esa positividad y motivación ha invadido también a Teresa Sánchez, una joven malagueña que ha terminado Medicina y acudió a la escuela de verano de Medicina en Lisboa. En estas jornadas, los alumnos pudieron conocer las herramientas necesarias para hacerse cargo de la atención a la persona y no sólo a la patología, y para garantizar una atención integral del paciente. Teresa destaca la importancia de «no abandonar a los pacientes en los momentos finales», así como de «entender y adaptarse» a su ambiente familiar. E invita a todos los amigos del sector a participar en eventos como este, en los que se aporta «una nueva visión de la Medicina», centrada sobre todo en el trato de la persona.
Pero aquí no acaba todo. La ya cuarta edición de la Summer School de Economía de Comunión (EdC) tuvo lugar este año en Praga, donde sus participantes pudieron conocer en profundidad este novedoso concepto de economía. Santiago Gómez, estudiante de Economía y Negocios Internacionales en la Universidad de Alcalá (Madrid), reconoce que quedó impresionado «con el valor que se le da a la persona» en el ámbito de las empresas de EdC y de ver que actuar «ética y humanamente» no está reñido con los buenos resultados en el negocio. Fran Jiménez, estudiante de Comercio en la Universidad Complutense, destacaba otra idea: la de fomentar una buena relación «no sólo con los trabajadores de la empresa, sino también con los de la competencia». E hizo hincapié en «la calidad y formación» de los ponentes, así como en la utilidad de los casos prácticos.
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