Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.

Editorial Ciudad Nueva
   
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




articulo

Sin fronteras

Aurelio Molé

Un funeral planetario Por todo el mundo, en los dos últimos meses, y aún hoy se sigue recordando a Chiara con misas, celebraciones de acción de gracias y actos públicos en memoria suya.
A las dos de la madrugada del 14 de marzo Chiara se apagó serenamente en su cama y en su casa. Estuve allí cinco horas antes. La besé en la mano y no me salió ni una palabra. He sido uno de los privilegiados que la vieron agonizando. En ese momento la sentí muy cerca y muy lejos: dentro de mí y en el umbral del Padre, aún dentro del tiempo y a la vez en una dimensión que no pasa. La paz que sentí en esa casa aún me sigue acompañando. En pocas horas la noticia de su muerte dio la vuelta al mundo. Las dos de la madrugada en Italia son las ocho de la mañana en Tailandia, y en Chiang Mai, quinientos kilómetros al norte de Bangkog, cientos de monjes budistas, encabezados por el rector de la universidad, Ajahn Thong, se encaminaron hacia la catedral de la ciudad. Mientras los católicos rezaban dentro, los monjes se recogían en oración meditativa delante la iglesia. Así empezó, sin barreras ni fronteras, la oración por Chiara. En Bogotá se celebró una misa en sufragio en la catedral primada llena de gente. Entre los celebrantes estaban el cardenal Pedro Rubiano y el nuncio apostólico Aldo Cavalli, quien subrayó: «Depende de nosotros mantener vivo el carisma de la unidad viviéndolo con radicalidad». Decenas de misas solemnes se celebraron en otras ciudades de Colombia, Ecuador y Perú, a las que asistieron unas ocho mil personas en total. Mons. Raúl Vela Chiriboga, arzobispo de Quito, puso d relieve en su homilía la simplicidad y la discreción de Chiara, definiéndola como un “alma eclesial� que tenía la capacidad de enardecer los corazones cuando hablaba. En Argentina aún sigue vivo el recuerdo de la histórica visita que hizo Chiara hace diez años al centro B’nai B’rith de Buenos Aires, una de las organizaciones más antiguas del judaísmo comprometida en la defensa de los derechos del hombre. El rabino Sergio Bergamán tomó la palabra al final de la misa celebrada en la catedral metropolitana de la capital argentina: «Igual que en su muerte y en su cruz, todos estamos llamados a recorrer el dolor para trascendernos en el amor». Presidió la misa el cardenal Jorge Mario Bergoglio junto a doce obispos y veinte sacerdotes en una catedral con más de 1.300 personas. Al concluir la ceremonia, varias personalidades tomaron la palabra. «Lloro por una hermana», dijo Estela De Parlotto, presidenta de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo. La subsecretaria para las reformas institucionales, Marta Oyhanarte, subrayó que la labor de Chiara Lubich «es un imperativo para todos, incluidos los que no se identifican con ninguna religión, para trabajar por la fraternidad, entendida como valor para construir el tejido social». Al final de su intervención, el profesor Omar Addoud, del Centro Islámico de Argentina, dijo: «No digan que aquellos que se esfuerzan por seguir a Dios están muertos. Seguramente están vivos, aunque no los vean». Muchas más misas se han celebrado en Argentina, como en Tucumán, Córdoba, Rosario o Luján, donde hay un famoso santuario mariano.

Leer más



Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

facebook twitter instagram youtube
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova