Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.

Editorial Ciudad Nueva
   
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




articulo

Clases de lengua... y algo más

Lucía Pérez Díez

La labor voluntaria de tres amigas dando su tiempo y sus conocimientos a los inmigrantes.
Somos tres amigas de Bilbao que desde hace años damos clases de castellano a inmigrantes. Un buen día decidimos ofrecer nuestro tiempo, conocimientos y sobre todo el deseo de hacer algo útil por los demás. Era la respuesta que en unidad y con el amor recíproco entre nosotras queríamos dar a una necesidad social cada vez en aumento. Nos sentíamos capaces, gracias a la certeza de que quien iba a guiar nuestra labor era Jesús mismo, porque recordábamos sus palabras: «donde dos o más están unidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». No teníamos preparación docente, pero contábamos con la ayuda de una profesora jubilada que se prestó a colaborar con gran entusiasmo. Gracias a ella los métodos y la programación de las clases resultan atractivos y eficaces. A menudo nos encontramos ante situaciones muy dolorosas. Llegan tantas personas a nuestra ciudad buscando un medio de vida para ellas y sus familias... El aprendizaje presenta muchas dificultades y, dada la diversidad de lenguas y nacionalidades, se precisan grandes dosis de interés, paciencia y cariño para que alcancen un nivel de conocimiento de nuestro idioma que les permita ejercer un trabajo. Conviene aclarar que el grupo de inmigrantes que acuden a estas clases, todos de procedencia africana, oscila entre cuarenta y cincuenta personas, si bien es cierto que los realmente interesados suelen ser unos treinta. Enseñarles el nuevo idioma no es nuestra única labor. Intentamos darles lo que tanto necesitan: comprensión, cariño, escucha, porque desean compartir sus angustias. Por eso una sonrisa, una mirada, un gesto de aprecio y el sentirse acogidos les alivia de tantas carencias y sufrimientos como tienen. Hay días que nos quedamos más tiempo del que requiere la clase para interesarnos por su situación, y aunque llegar a entendernos resulta un reto, logramos saber si tienen familia, cómo llegaron, donde estuvieron antes… En cierta ocasión todas las «profesoras» nos pusimos de acuerdo para pagarle el viaje a una joven de Mauritania que debía ir a su embajada en Madrid para arreglar sus papeles. En otros casos los acompañamos a buscar albergue o un lugar de acogida, o les proporcionamos ropa y calzado. Una de nosotras tiene experiencia como trabajadora social y algunas veces acompaña a alguno de ellos a centros asistenciales para solicitar ayudas. Y su acción da resultados, pues se ha dado el caso de que algún inmigrante ya había pasado por esos sitios y no había sido atendido del todo bien. Al menos así no se sienten ninguneados.

Leer más



Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

facebook twitter instagram youtube
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova