Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista
LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.
Editorial Ciudad Nueva
Cerrar
QUIÉNES SOMOS
REVISTERO DIGITAL
SECCIONES
Ciudad menuda
Código 20
Correspondencia
Cultura de la Unidad
Editorial
Escaparate
Hablando de
La entrevista
Mirador
Palabra y vida
Sumario
ASTROLABIO
MULTIMEDIA
LIBROS
BUSCAR
Buscar
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
LOGIN
¿Ha olvidado su contraseña?
REGÍSTRESE
Introduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña
Email
 
Revista mayo - 2013
>
Palabra y vida
> Arrugas de colores
Arrugas de colores
Mª José Munár
Los episodios cotidianos pueden llegar a tener un significado que trasciende el mismo hecho, depende de cómo uno los vive.
Fue el dÃa 7 de agosto por la mañana; lo recuerdo bien. Kiko se habÃa ido a dar su paseo y yo me puse a planchar. TenÃa en mi mente todo lo vivido en la Mariápolis, de la que habÃamos vuelto el dÃa anterior, y me venÃan tantas cosas que quise empezar a escribirlas. Mientras estaba planchando, se sucedieron cuatro hechos que me dieron pie para meditar. Son episodios caseros que parecen no tener sentido, pero fueron clave para desnudar mi corazón. Conforme ocurrÃan, los anoté en un papel. El primero. Planchando un polo de Kiko vi que un hilo sobresalÃa en la manga. Ya lo habÃa visto el dÃa que lo llevaba puesto en la Mariápolis y lo estiré un poco, pero se resistÃa y lo dejé. En aquel momento me dije: ya lo cortaré en casa. Y eso he hecho ahora, coger las tijeras y cortarlo. El hilito me ha hecho pensar que a veces me precipito en las decisiones o en las conversaciones y tiro del hilo y estropeo el dobladillo. DeberÃa esperar el momento de tener en mis manos unas tijeras para hacerlo bien y con calma. Soy demasiado explosiva y creo que en ese aspecto debo trabajarme. Asà que: tener más paciencia, saber escuchar y ante todo amar, amar más profundamente…, tener siempre a mano las tijeras. El segundo. Estaba planchando luego un pantalón y vi que tenÃa dos manchas. Lo primero que pensé fue: ¡son de aceite; lo tengo que volver a lavar! ¿O son de agua? Puse la plancha en la tela y cuál fue mi sorpresa al ver que desaparecÃan. Me sentà aliviada pues no tenÃa que volver a lavar el pantalón: de la plancha a la percha. Ese detalle me hizo profundizar en lo siguiente: no juzgar. Y me acordé de un caso que me ocurrió en una excursión durante la Mariápolis. HabÃa una pareja que se quedaba siempre atrás con las explicaciones de la guÃa y yo tenÃa que llamarles la atención para que el grupo siguiese el ritmo, pues el tiempo apremiaba si querÃamos verlo todo. La tercera vez que se retrasaron pensé: éstos lo hacen a propósito. HacÃan fotos y eran siempre los últimos. ¿Les habré caÃdo mal por mandona? Bueno, no creo que se pierdan, pues ya son mayores. Al dÃa siguiente, en la cena, ella se puso a mi lado y su compañero en frente. En un momento de la conversación, sin que él lo oyese, me dijo que era su hermano y que tenÃa problemas de salud. Y añade: por eso en la excursión me quedaba con él disimulando que hacÃa fotos. Creo que tenÃa necesidad de decÃrmelo, aunque no le pregunté, porque algo habÃa notado en mà y quiso aclararlo. La habÃa juzgado sin conocerla... La mancha no era de aceite, tan sólo era agua.
Leer más
Para acceder al artículo completo
debe identificarse con su usuario y contraseña.
Para suscribirse o registrarse elija una de las siguientes opciones
Suscríbase a la revista
Regístrese en la editorial
Acceso limitado a la revista.
Soy suscriptor no registrado en la web
Obtenga usuario y contraseña para acceso a la revista online.
Soy suscriptor y estoy registrado pero no puedo ver la revista digital
Activar usuario y contraseña para acceso a la revista online.
Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO
DÓNDE ESTAMOS
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova