Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista
LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.
Editorial Ciudad Nueva
Cerrar
QUIÉNES SOMOS
REVISTERO DIGITAL
SECCIONES
Ciudad menuda
Código 20
Correspondencia
Cultura de la Unidad
Editorial
Escaparate
Hablando de
La entrevista
Mirador
Palabra y vida
Sumario
ASTROLABIO
MULTIMEDIA
LIBROS
BUSCAR
Buscar
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
LOGIN
¿Ha olvidado su contraseña?
REGÍSTRESE
Introduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña
Email
 
Revista diciembre - 2012
>
Mirador
> ¡Que llega Navidad!
¡Que llega Navidad!
Félix Mercado
¿Por qué celebramos la Navidad el 25 de diciembre? El calendario gregoriano, la cristianización de las fiestas y algunas tradiciones nuestras.
Julio César, allá por el año 45 a.C., decidió cambiar el calendario. Sus razones tuvo. El caso es que el calendario que hoy usamos en Occidente, es decir, una secuencia de 365 dÃas, empezó ahÃ. El emperador se hizo asesorar por el sabio alejandrino SosÃgenes para corregir las imprecisiones del calendario romano, y el resultado fue un cómputo de 365,25 dÃas, acumulando ese cuarto de más en los años bisiestos. Controlar el tiempo ha sido siempre una necesidad del ser humano para regular su actividad, ya sea siguiendo los ciclos lunares o los solares, y a veces con connotaciones de otra Ãndole. Tal ocurrió en 1582, cuando se reajustó el calendario a instancias del papa Gregorio XIII, cuyo resultado es la secuencia de semanas y meses que hoy utilizamos en estas latitudes (entre paréntesis: la comisión que lo elaboró se basó en las tablas de Alfonso X el Sabio, que, aunque no del todo exactas, daban al año una duración de 365 dÃas, 5 horas, 49 minutos y 16 segundos). Digamos que sus motivaciones fueron de carácter litúrgico, pues la acumulación de pequeños desfases habÃa llegado a desplazar tanto las fiestas litúrgicas, cuya normativa se remontaba al Concilio de Nicea (325), que habÃa que reubicarlas. Y asÃ, al 4 de octubre de 1582 le siguió el 15 de octubre: desaparecieron de golpe diez dÃas. Si bien su adopción no fue inmediata, se ha ido implantando paulatinamente a lo largo de cuatro siglos, primero en Europa y luego en el resto del mundo. Grecia lo hizo en 1923. Con esta reforma las festividades de la tradición cristiana, unas fijas y otras móviles, volvÃan a situarse según esos puntos del ciclo del tiempo que toda cultura pone de relieve: los solsticios y los equinoccios. Asà la Pascua (muerte y resurrección de Jesús), la conmemoración más importante, seguÃa en el primer domingo tras el plenilunio siguiente al equinoccio de primavera, como habÃa establecido el Concilio de Nicea, y una fiesta de fecha fija como es el nacimiento de Jesús se reubicaba en torno al solsticio de invierno: el 25 de diciembre. Esta fecha habÃa sido objeto de innumerables cálculos durante los primeros siglos del cristianismo y al final se impuso la tradición más extendida. La hipótesis más aceptada hoy remite a la fiesta solar del Natalis Invicti, que celebraban los romanos y que alcanzó mayor popularidad hacia el 274. Y probablemente no fue difÃcil asimilarla al cristianismo dado su peculiar simbolismo. De hecho, se conservan textos que asà lo demuestran, como el de Crisóstomo: «Nuestro Señor también nace en el mes de diciembre, en la octava antes de las calendas de enero. Pero ellos lo llaman el “Nacimiento del Invencibleâ€�. ¿Quién hay que sea tan invencible como Nuestro Señor? O, si ellos dicen que es el dÃa del nacimiento del Sol, Él es el Sol de Justicia». Hablando de asimilación cultural, es decir, darle un contenido cristiano a unas tradiciones ya existentes allà donde la Buena Nueva va llegando, a uno se le va la mente a lugares remotos, cuando en realidad tenemos ejemplos aquà mismo. Se conservan en distintos puntos de nuestra geografÃa tradiciones asociadas a la Navidad que nada tienen que ver en su origen con el nacimiento de Jesús.
Leer más
Para acceder al artículo completo
debe identificarse con su usuario y contraseña.
Para suscribirse o registrarse elija una de las siguientes opciones
Suscríbase a la revista
Regístrese en la editorial
Acceso limitado a la revista.
Soy suscriptor no registrado en la web
Obtenga usuario y contraseña para acceso a la revista online.
Soy suscriptor y estoy registrado pero no puedo ver la revista digital
Activar usuario y contraseña para acceso a la revista online.
Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO
DÓNDE ESTAMOS
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova