Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista LAR Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.
El Evangelio de Lucas nos transmite esta imagen de MarÃa: «conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón». Pero la traducción no da todo el sentido de la versión en griego, que dice: «MarÃa conservaba todas estas palabras y las llevaba dentro de su corazón». Lo que le acontecÃa era para ella como palabras mediante las cuales Dios le comunicaba su plan, que ella seguÃa meditando para entenderlo.
Dios y las circunstancias cotidianas: he aquà un binomio que a mucha gente le parece demasiado espiritual para ser real. ¿Cómo puede uno encontrar a Dios en los acontecimientos de la vida? Si Dios no es una abstracción, sino la realidad gracias a la cual subsiste cualquier otra expresión de la vida, no deberÃa resultar extraño el hecho de que el “corazónâ€� de la persona encuentre el “corazónâ€� de Dios, y que escuchando atentamente, capte el hilo de oro que une los acontecimientos. Cada alegrÃa o cada pena, cada luz o cada sombra, cada muestra de aprecio y cada incomprensión, cada decisión y cada duda podrÃan ser entonces mensajes de Alguien que se ocupa de nuestra vida más que nosotros mismos.
Los “misteriosâ€� de la vida de Jesús para MarÃa y para los apóstoles fueron los acontecimientos-palabra con que Dios se reveló, la historia con la que hizo visible su plan de salvación.
Los “misteriosâ€� de Jesús, meditados con la mirada de MarÃa, pueden permitirnos captar no sólo lo que ocurrió hace dos mil años, sino la historia presente a la luz de aquellos hechos que se vuelven a presentar en la Palabra y en los sacramentos. Los acontecimientos personales y sociales se verán asà iluminados como teselas de la historia actual.