Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista
LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.
Editorial Ciudad Nueva
Cerrar
QUIÉNES SOMOS
REVISTERO DIGITAL
SECCIONES
Ciudad menuda
Código 20
Correspondencia
Cultura de la Unidad
Editorial
Escaparate
Hablando de
La entrevista
Mirador
Palabra y vida
Sumario
ASTROLABIO
MULTIMEDIA
LIBROS
BUSCAR
Buscar
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
LOGIN
¿Ha olvidado su contraseña?
REGÍSTRESE
Introduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña
Email
 
Revista diciembre - 2011
>
Mirador
> Sin hijos no hay futuro
Sin hijos no hay futuro
Julio Márquez
De la eugenesia al invierno demográfico. Importancia de las polÃticas familiares.
Hace doscientos años el reverendo Thomas R. Malthus llegó a una pequeña iglesia perdida entre las colinas del sur de Londres. El contacto con la gente del lugar, humilde, ignorante e indigente, lo convenció de una catástrofe inminente: la velocidad con que se reproducÃan los pobres superaba la disponibilidad de alimentos. ComÃan pan y patatas, y cada mujer engendraba cuatro o cinco hijos que sobrevivÃan una media de veinte años, en medio de la suciedad, las enfermedades y el hambre. Menos mal que la naturaleza se ocupaba de que muchos murieran, de manera que asà se equilibraba la población con los alimentos disponibles. Terrible, pero elemental. Y no habÃa nada que hacer. Es más, puesto que estaba claro que no habÃa sitio para todos «en el banquete de la naturaleza», no habÃa que estimular a los pobres para que se casasen y se reprodujesen. Durante los treinta años siguientes, Malthus se hizo famoso sobre todo entre los ricos, los intelectuales y los dueños de las fábricas, gracias a esa idea sencilla, “racionalâ€� y devastadora que se difundió rápidamente. Darwin se basó en ella para formular su teorÃa de la selección natural, que postula la supervivencia de los mejor adaptados. La hambruna que estalló en Irlanda en 1845 fue la ocasión propicia para poner en práctica a gran escala tal teorÃa. Hubo una fuerte oposición a enviarles ayuda, pues además la mecanización del trabajo volvÃa inútiles los brazos de los hijos de las familias numerosas; asà es que la culpa de lo que les ocurrÃa era sólo suya. Y la catástrofe que siguió, provocó la despoblación de Irlanda durante décadas. Mientras tanto nuevas ideas se iban difundiendo. Si las especies podÃan evolucionar, según la teorÃa de Darwin, también podÃan involucionar, empeorar, de modo que los pobres son una amenaza de la cual la sociedad debe defenderse. Y asà nació la eugenesia con el noble fin de salvar a la sociedad, controlando la evolución de la raza humana. En los primeros años del siglo XIX empezó en Estados Unidos la esterilización obligatoria de los deficientes mentales, mientras que en Inglaterra George Bernard Shaw y Winston Churchill abogaban por polÃticas análogas. El Japón imperial y la pacifista Suecia implantaron la esterilización masiva de los discapacitados psÃquicos, en su mayorÃa mujeres. Por todas partes surgÃan aguerridas fundaciones para el control de la natalidad. Hasta que en Alemania un tal Hitler decidió poner en práctica a escala global las ideas que habÃa aprendido en textos americanos.
Leer más
Para acceder al artículo completo
debe identificarse con su usuario y contraseña.
Para suscribirse o registrarse elija una de las siguientes opciones
Suscríbase a la revista
Regístrese en la editorial
Acceso limitado a la revista.
Soy suscriptor no registrado en la web
Obtenga usuario y contraseña para acceso a la revista online.
Soy suscriptor y estoy registrado pero no puedo ver la revista digital
Activar usuario y contraseña para acceso a la revista online.
Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO
DÓNDE ESTAMOS
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova