Estimados clientes.
Desde abril de 2024, la revista Ciudad Nueva se ha fusionado con la revista Ciutat Nova, dando lugar a la revista LAR
Esta página sigue activa para acceder a todos los números de la revista Ciudad Nueva.

Editorial Ciudad Nueva
   
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




¿Futuros promotores de paz?

Robi Damelin*

Una madre reflexiona sobre la liberación del palestino que mató a su hijo.
Perdí a mi hijo David en un tiroteo en Cisjordania en 2002. Hace unos días me comunicaron que el que mató a mi hijo iba a ser liberado en el primer grupo. Cuando escribo estas líneas no está claro si ya ha sido liberado o si lo será más tarde. Pero cuando parecía probable que sería puesto en libertad, me tomé un tiempo para escrutar cuáles eran mis verdaderos sentimientos al respecto. ¿De verdad creo en lo que he estado diciendo durante todos estos años sobre la necesidad de que nuestros dos pueblos se reconcilien? ¿Y sobre la necesidad de entender el dolor de una madre palestina como el de una madre judía? ¿Qué siento realmente acerca de que el que mató a David quede libre? La respuesta a estas preguntas es que la vida de Gilad y la paz de su familia lo valen todo. Además, ¡qué satisfacción y qué venganza tan mezquina la mía si quisiera que el hombre que mató a David se quedara encerrado en la cárcel toda su vida! Eso no llenaría el vacío que siento a todas horas. No hay venganza posible por un ser querido. Yo también habría liberado al mundo entero para recuperar a David. Formo parte de un grupo de palestinos e israelíes llamado Parents Circle–Families Forum (Círculo de Padres–Foro de Familias). A este grupo pertenecemos más de seiscientas familias que hemos perdido a un pariente directo (familiar de primer grado) en el conflicto. Nuestro deseo a largo plazo es iniciar un proceso de reconciliación que se integre en futuros acuerdos políticos. Cuando se hizo público que el hombre que mató a David iba a ser liberado, recibí muchas llamadas de mis amigos palestinos miembros de Parents Circle–Families Forum que, al enterarse, sintieron gran agitación. Querían venir a mi casa para estar a mi lado, algunos incluso desde Cisjordania. Estaban orgullosos de mi reacción y entendían lo doloroso que era para mí. A mi vez, pienso en el dolor de las madres palestinas de nuestro grupo. Su dolor es tan hondo como el mío y sus lágrimas igual que las mías. Algunos hombres de nuestro grupo han estado en prisión y hoy en día son promotores infatigables de la reconciliación. Para llegar a esta actitud me ha ayudado el conocer a exprisioneros de Sudáfrica y de Irlanda que tienen en sus manos tanta sangre o más que los prisioneros de aquí. Pero han dado un giro y se han convertido en piezas clave del proceso de reconciliación en sus países. Tal vez nosotros también deberíamos explorar la senda de la justicia reparadora.

Leer más



Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

facebook twitter instagram youtube
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova