logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




articulo

Productos del comercio justo / Las guerras / Homogeneidad en el Parlamento Europeo




Productos del comercio justo Leyendo hace poco un artículo sobre la crisis económica me encontré con esta afirmación: el egoísmo de los países ricos con respecto a los países pobres se acentúa en los momentos difíciles. Bien, pues yo le preguntaría al autor de ese artículo si compra los productos que vienen de la zona ecuatorial en los supermercados, que son abastecidos por las multinacionales, o en las tiendas de comercio justo, por ejemplo. Sé que no hay muchas y que no tienen mucha clientela, pero merece la pena apoyarlas. Hace cosa de dos años que conozco el Movimiento de los Focolares y me estoy dando cuenta de que tampoco entre nosotros hay mucho respeto por la dignidad del trabajo en los países en vías de desarrollo. De hecho, cuando he asistido a algún encuentro, he notado que el café que se usa en las maquinas automáticas es el café de las multinacionales. Desde que estoy más informada sobre esta cuestión, no he vuelto a comprar productos procedentes de países ecuatoriales en el supermercado, y puedo asegurarles que no son más caros en las tiendas de comercio justo. A. M. F. Las guerras He leído la entrevista que Javier Cuervo realiza a Joanna Bourke (profesora de historia en el Birkbeck College de Londres), en el “Magazine” del día 24 de mayo de 2009. Ella habla o escribe sobre cuestiones bélicas: sobre la fealdad y el caos de la guerra, sobre la enorme capacidad para la crueldad pero también para el amor, sobre personas heroicas que pueden mantener sus principios morales sólidos y cohesionados fuera de la presión colectiva, sobre las neurosis de guerra y el stress postraumático, el racismo, la responsabilidad de los oficiales en que una guerra sea más o menos degradante, sobre la influencia del cine. Aspectos todos que te llevan a reflexionar sobre la justificación de las guerras. Sólo una guerra defensiva, que busque salvaguardar los derechos esenciales y fundamentales, puede ser justa, no así la guerra de agresión, de conquista, de violencia arbitraria. Hay quien puede desear la guerra por una voluntad de hegemonía ideológica, de totalitarismo político, de poder tecnológico, de interés económico, nacionalista o racista; éste es criminal y estúpido. La solución pacífica, tiene que venir por un orden negociado, por el reconocimiento de un arbitraje. Sería deseable un desarme internacional con posibilidad de mutua vigilancia. M. dels Àngels Martín Homogeneidad en el Parlamento Europeo Acabamos de tener elecciones al Parlamento Europeo, después de un tira y afloja poco edificante entre los principales partidos políticos. Y un tema del que poco se ha hablado es el sistema electoral. Me pregunto por qué el sistema para elegir a los parlamentarios europeos no es igual en los veintisiete países miembros de la Unión. ¿Por qué no se ponen de acuerdo en este punto? También me pregunto por qué no ganan todos lo mismo, independientemente del Estado al que representan. M. R. T.


  SÏGANOS EN LAS REDES SOCIALES
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

   

OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova
Unidad y Carismas