logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




articulo

Palabra de vida, enero 2009

Chiara Lubich

«Los miembros son muchos, pero uno solo el cuerpo.» (1 Co 12, 20)
¿Has estado alguna vez en una comunidad viva de cristianos, verdaderamente auténticos? ¿Has asistido alguna vez a alguna de sus reuniones? ¿Has penetrado en su vida? Si es así, habrás notado que son muchas las funciones de los que la componen: uno tiene el don de hablar y te comunica realidades espirituales que te tocan el corazón; otro tiene el don de ayudar, de asistir, de proporcionar lo necesario y nos sorprende por lo que consigue en beneficio de los que sufren; el que enseña lo hace con tanta sabiduría que te infunde una fuerza nueva en la fe que ya posees; está también el que tiene el arte de organizar, o de gobernar, o el que sabe comprender a los que están a su alrededor y distribuye consuelo a los corazones que lo necesitan. Sí, puedes experimentar todo esto; pero sobre todo lo que más impresiona en una comunidad tan viva, es el espíritu único que modela a todos y que parece que aletea en ella y que hace de esa sociedad original un unum, un solo cuerpo. «Los miembros son muchos, pero uno solo el cuerpo.»

Leer más



Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

facebook twitter instagram youtube
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova
Unidad y Carismas