logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                    




articulo

La música, célula de transformación social

Pablo Bonacci

Para describir la importancia de la música en el ser humano y   su fuerza de transformación social, para entenderla en toda su esencia, nos tenemos que plantear una pregunta: ¿Qué es la música?


pdf

La palabra música proviene de un término griego que significa «arte de las musas». Pitágoras llegó a explicar la escala musical como un elemento estructural del Cosmos, dotando así a este arte de categoría científica y metafísica a la vez. Se podría decir: el arte de organizar de manera sensible, lógica y coherente los sonidos y los silencios. Platón decía que era el arte educativo por excelencia, que se inserta en el alma y la modela en la virtud. Luego Kant la entendió como la forma y la expresión sublime de la razón. Y Beethoven afirmó que era la mediadora entre la vida espiritual y los sentidos.

 
El concepto ha variado, no existe una única visión. Siempre ha suscitado cierta reflexión filosófica y siempre se ha llegado a la conclusión de que no podemos lograr una definición esencial de la música. Si nos preguntamos qué es el amor, generalmente asociamos la respuesta a una acción; de modo similar, la música es indefinible: para ser comprendida es necesario vivirla. Esa vivencia no se da solo tocando un instrumento o cantando, sino también escuchando. Y así se recrea y se experimenta la magia del fenómeno sonido-silencio, partes estructurales y relacionales de la música.
 

El arte de lo simple

Para abordar esta compleja cuestión, intentaré articular la fenomenología del filósofo alemán Edmund Husserl y la aplicación que de ella hizo el gran director de orquesta Celibidache con la fenomenología de la música. Esta puede ser entendida como el arte de lo simple, y desde el principio del siglo XX se desarrolló como filosofía correspondiente a las ciencias. En pocas palabras, la fenomenología implica descubrir cómo funcionan las cosas, la ciencia de la simplicidad y complejidad del ser humano, de lo natural y lo antinatural, y de cómo esto se manifiesta en la Unidad del Ser. Es el estudio de la objetivación de la sonoridad y cómo influye en la consciencia. Es imposible diferenciar lo esencial en la música de lo esencial en la vida misma. En este sentido la música es una clara manifestación de las estructuras vitales, en forma de relaciones de sonidos. Podemos estudiar el sonido como un fenómeno físico, pero lo importante es su repercusión en la consciencia humana, entendida como un proceso activo asimilable a la experiencia subjetiva del conocimiento de la realidad.
 

Silencio y sonido

La relación primera se da entre el silencio y el sonido. Este episodio se puede ejemplificar de una manera simple: el primer latido de un bebé. El silencio y, después, la vida. Llegamos a la conclusión de que no hay sonido si no hay silencio. Y a su vez, si no hay silencio, no hay un primer sonido de vivencia; por tanto tras el silencio llega el sonido, y otro y después otro. Escuchando se crea un vínculo relacional entre los sonidos, y no solamente con el silencio, y así evidenciamos una evolución. El sonido evoluciona, se siente, está vivo en un modo diferente. Es fascinante el hecho de que, aunque el primer sonido sea igual al segundo, de algún modo se viven diferentes. Los sonidos son iguales pero la vivencia es distinta. De ahí otro importante principio: la repetición nunca es el mismo sonido. Se tiene la vivencia y se llega a descubrir que no hay dos momentos iguales en la música. Todo se encuentra en un estado de evolución radical. El ser es un ser en continua evolución. Todo cambia y todo es singular. 
 
La naturaleza de la música no es de tipo mental, no es de pensamiento lógico, sino que es pura vivencia. No es posible explicarla, aunque podemos aproximarnos. En música aprendemos que no hay dos conciertos iguales, pero siempre buscamos lo mismo. Lo que es físicamente igual, no lo es en la vivencia. Se da un proceso de sucesiones y, aunque se empleen los mismos motivos, las mismas notas, es siempre diferente.
 

Unidad y música

La obra musical busca la unidad, dado que es lo que da sentido a todo. Nuestra consciencia también tiende a la unidad, no a la multiplicidad. Buscamos lo que somos porque queremos ser conscientes de lo que somos, por eso siempre encontramos la unidad.
Creo que mi profesión ejemplifica de la mejor manera esta vivencia. El director de orquesta es un conductor, ya que conduce para sacar el potencial del otros, pero depende totalmente de la alteridad. Es un sistema de comunicación recíproco. Digo conductor porque la palabra director, en castellano se aproxima etimológicamente a reinar. En cambio, el término que mejor indica la función lo encontramos en la lengua inglesa: conductor. Este es un unificador de consciencias, pero no busca la uniformidad, ya que unidad y uniformidad son muy diferentes. Esta última implica convertir el pensamiento, sentir lo mismo, mientras que la unidad implica respetar la individualidad y hacerse uno con las diferentes individualidades al servicio de un resultado común.
 
Esta dinámica de colectividad se ejemplifica magníficamente en la orquesta o en el coro como un conjunto. Esto, aplicado a la educación, en diversos Países es una forma de inclusión, en síntesis, una célula de transformación social. La enseñanza de la música, gracias a su disciplina y su vivencia, produce paz.
Este arte cambia vidas, toca el alma, no se puede explicar con palabras. Como dijo el Maestro Abreu, fundador de El sistema venezolano, «un niño materialmente pobre se convierte en rico espiritualmente a través de la música; su mente, su alma, su espíritu están preparados para salir adelante». El milagro que produce la música es la esperanza en que un mundo en donde se priorice la escucha, la fraternidad y el objetivo de hacer música juntos puede llegar a ser una realidad. 
 
 


Puedes:
-Visitar nuestra web (ciutatnova.org) y seguir el blog.
-Suscribirte a la revista en papel (trimestral, 30€ anuales) en la lengua que desees, escribiendo a subscripcions@ciutatnova.org o a través de la web.
-Adquirir revistas escribiendo a la misma dirección o a través de la web.
-Seguirnos en las redes:
Facebook: facebook.com/CiutatNova/
Twitter: @ciutatnova
Instagram: @ciutatnova
YouTube: youtube.com/user/ciutatnova
 


  SÍGANOS EN LAS REDES SOCIALES
Política protección de datos
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2016 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
CONTACTO

DÓNDE ESTAMOS

facebook twitter instagram youtube
OTRAS REVISTAS
Ciutat Nuova