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articulo

«Los musulmanes somos gente de paz»

Fares Ibrahim

Fares tiene 22 años y estudia Farmacia en la Universidad de Navarra. Nació en Ammán, Jordania, aunque su origen es palestino. Lleva 15 años viviendo en Pamplona y está interesado en la lectura, el debate, la escritura, el diálogo interreligioso y la religión comparativa.
Comencé a “practicar” a los 16 años, pero he de reconocer que básicamente no sabía nada sobre mi religión. Fue a los 19 años cuando sentí verdadera necesidad de conocerla a fondo, me convertí y comencé a practicar seriamente. Cuando uno vive en un ambiente que “no es el suyo”, en cierta manera se ve obligado a contrastar y comparar, y así es como uno descubre las grandes verdades. Mi religión me aporta paz interior, disciplina, modales y formas, y sobre todo me aporta luz y verdad. Para mí, las cinco oraciones diarias son momentos de desconexión con el mundo y conexión con Dios, que dan mucha paz y fuerza para seguir. Pero la fe va más allá, y se pone de manifiesto en los detalles más pequeños, como una sonrisa, apartar un obstáculo del camino, velar por tus vecinos y ser paciente y fuerte en las situaciones menos favorables. Digamos que entiendo la fe como ese “encanto de más” que se le da a las cosas de este mundo, haciéndolas de mayor valor y sacando lo mejor de mí en cada momento. Hace tiempo un amigo y yo nos juntábamos periódicamente para leer y comentar tanto el Corán como la Biblia. Con otro amigo estoy haciendo una lectura profunda del Corán para entenderlo ambos y así poder eliminar los prejuicios que propagan los medios de comunicación. Y creo que es una forma bonita de entendernos y estrechar lazos de amistad entre ambas religiones. Por eso estoy indignado con la imagen que están dando unos pocos de una religión que invita a la paz y a cumplir la voluntad de Dios, a la tolerancia y al diálogo interreligioso, al buen trato a las mujeres y niños, al amor y la misericordia. Por eso la campaña Not in my name me parece una idea excelente para ayudarnos a limpiar nuestra imagen y para crear unión entre la hermandad de musulmanes del mundo. Queremos combatir esta injusticia y manifestarnos en contra del Estado “Islámico” terrorista, y dar apoyo a aquellos a los que oprimen. ¿Guardar silencio? Ante semejantes atrocidades sería una falta de respeto. Los musulmanes somos gente de paz, y es lo que pedimos.


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