Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio y poder registrar el proceso de compra. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las 'cookies', puedes ver nuestra política de cookies, aquí
Política de cookies +
logorevista

Usuario
Contraseña   
Recordar contraseña
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                 

Conozca
nuestros
libros
libro

Correspondencia
Octubre - 2009


EN ESTE NÚMERO


Suscríbase si quiere tener acceso a la descarga de los pdf de todos los artículos.
Regístrese para poder descargarse dos artículos del número actual y tres de números anteriores al mes.

Ley de Extranjería / Dinero fácil




Ley de Extranjería Ya tenemos una nueva versión de la Ley de Extranjería. Y dicen los entendidos que se parece mucho a la italiana, o sea, más restrictiva que la de antes. De hecho, las organizaciones que se preocupan por los inmigrantes han puesto el grito en el cielo porque dicen que lesiona gravemente los derechos de los extranjeros y perjudica la convivencia social. Como el tema me interesa, he seguido de cerca la noticia, y tengo la impresión de que a partir de ahora veremos la inmigración como un problema sobre todo policial, es decir, tenderemos a criminalizar a los extranjeros y a denigrar su situación. Porque, claro, será de ley. Nos acostumbraremos a que esta gente tenga periodos de reclusión en los Centros de Internamiento de 60 días, y que su reagrupación familiar sea más lenta, y que el acceso a la educación les cueste más... La aprobación de la reforma de esta Ley (17 de septiembre) me lleva a pensar en el difícil encaje de bolillos que supone entrelazar las prioridades de una escala de valores con las contingencias de los hechos cotidianos. Mafalda diría: «lo urgente le roba el tiempo a lo importante». Y también me preocupa (y hasta escandaliza) que a las puertas de una iglesia se puedan oír comentarios denigrantes sobre unas personas que se han visto obligadas a dejar su tierra. No sé; es contradictorio que mientras circula el lema «fui extranjero y me acogisteis» (prioridad), mucha gente diga «que se vuelvan por donde han venido» (contingencia). Ahí está: como no podemos atenderlos como Dios manda, que no vengan, y así nos quitamos un problema moral... y también legal, porque si llegan a sospechar que estás ayudando a una de esta personas, te pueden acusar de infracción grave (con multa). La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que «toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado», de manera que los Estados firmantes de dicha Declaración están obligados a actuar esa norma. Y España ha firmado esa Declaración. Por último, ¡qué curiosos giros da la política!: el mismo gobierno que realizó la mayor regularización de trabajadores inmigrantes en nuestro país es el mismo que ahora recorta sus derechos. Se calcula que 1.200.000 personas están de forma irregular en España. Muchas de ellas habrán perdido su empleo (por la crisis) y no encontrarán uno nuevo, con lo cual perderán el permiso de residencia y se verán al margen de la nueva Ley. Desde luego, el momento es inoportuno, como han declarado las organizaciones CEAR, Acoge y Cáritas: «Debería haber tenido en cuenta el especial contexto socioeconómico por el que atraviesa nuestro país y los riesgos de que se realicen lecturas inadecuadas de una reforma dirigida a vincular de manera simplista, y peligrosa, crisis e inmigración». M. C. J. Dinero fácil A propósito de esos premios, a veces clamorosos, que pueden obtenerse en las más variadas formas de juego, quiero decir que el exceso de dinero marchita las relaciones humanas y reseca los sentimientos elevados de los años jóvenes, En otras palabras, la riqueza material sustituye el bien moral y espiritual y deteriora el sentido de la vida y del amor. Se pierde el equilibrio justo. Todos sabemos lo que el ser humano puede llegar a hacer en nombre del dios dinero: delitos, atrocidades, prepotencia, injusticia y muy malas costumbres. Personalmente, siempre he detestado el juego y los premios fáciles, especialmente si son estratosféricos. Siempre he procurado vivir con dignidad, casi como los franciscanos, que dicen: «Nihil habentes et omnia possidentes» (no tenemos nada pero lo poseemos todo). Creo que el sabor que tienen los frutos conseguidos con nuestro sudor es mejor. Esa carrera “demoníaca” hacia el dinero envenena nuestra existencia y no nos deja alcanzar los objetivos beneficiosos que tanto deseamos y esperamos para llevar una vida serena, rica en valores humanos y digna de nuestra morada terrenal. F. P.


Deja aquí tu comentario


Introduce los caracteres que ves en la imagen

Numeros aleatorios Recargar imagen





BUSCADOR
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
Modos de acceso

De forma gratuita


Acceso a cinco artículos cada mes: dos de la revista del mes en curso y tres de revistas anterior, a su elección
logoIntroduzca los datos para el registro












Suscripción


Recepción de la revista en papel en su domicilio y acceso online a todos los artículos de las revistas

Solicitud de suscripción a la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados.



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población




Teléfono de contacto


E-mail



Contraseña



Repita Contraseña



Suscripción anual:
España: 47 €
Otros países: 57 €

Otras suscripciones anuales:
Colaborador: 60 €
España, 5 revistas: 180 €


Forma de pago
Domiciliación bancaria
Giro Postal
Transferencia
Paypal
Pago con tarjeta


Comentario



Acepto los siguientes términos y condiciones: En cumplimiento de lo establecido en el art. 5 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, procedemos a informarle de que sus datos serán incorporados a un fichero informatizado de datos personales con fines comerciales y promocionales, incluida la publicidad por medios electrónicos que puedan ser de su interés, cuyo responsable es Editorial Ciudad Nueva con domicilio en José Picón, 28 - 28028 Madrid y tiene derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición de los datos que sobre usted figuren en el mismo.


Su solicitud de suscripción ha sido enviada.
Nos pondremos en contacto con usted
Muchas gracias

Enviaremos tres ejemplares a su dirección para que conozca la revista

Conozca la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados para que podamos enviarle tres ejemplares de la revista a su dirección .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario




Recomiende la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulariocon los datos de la persona a la que quiere que le enviemos tres ejemplares de la revista para que la conozca .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario








Editorial Ciudad Nueva
C/ José Picón, 28
28028 Madrid (España)
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2015 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
facebook