Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio y poder registrar el proceso de compra. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las 'cookies', puedes ver nuestra política de cookies, aquí
Política de cookies +
logorevista

Usuario
Contraseña   
Recordar contraseña
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                 

Conozca
nuestros
libros
libro

Hablando de
Julio - 2009


EN ESTE NÚMERO


Suscríbase si quiere tener acceso a la descarga de los pdf de todos los artículos.
Regístrese para poder descargarse dos artículos del número actual y tres de números anteriores al mes.

EDUCACIÓN

Jesús García


Más allá de los límites

No hace mucho, una madre que asiste asiduamente a charlas y cursos de formación para padres me planteó su desaliento, fundamentalmente provocado porque no apreciaba ningún progreso en ella como madre y –lo que consideraba aún peor– tampoco lo veía en la educación de sus hijos. En un acto de extrema sinceridad exponía sus contradicciones y frustraciones. Contradicciones y frustraciones que ella, como madre, experimentaba a pesar de tanta información, formación y recursos como conocía. Y sobre todo me planteaba que en no pocas ocasiones se encontraba haciendo todo lo contrario de lo que había aprendido o comprendido acerca de la educación sobre sus hijos. En definitiva, muchas veces la educación de nuestros hijos nos lleva al “límite”. Cuántas veces hemos hablado de la necesidad de poner límites a la educación de nuestros hijos para ayudarles a crecer, pero nosotros, padres y madres, también tenemos “límites”. Cuando la paciencia se nos acaba y nos encontramos ante la agresividad o incluso la violencia, cuando todos nuestros esfuerzos parecen desembocar en ninguna parte, cuando la respuesta que esperamos de nuestros hijos no llega, cuando nos parece que estamos perdiendo el control sobre la situación..., los padres nos encontramos ante nuestro límite y nuestros límites. Por una parte, nos encontramos ante nuestros propios límites como educadores y como personas: sin recursos, sin propuestas, sin estrategias… Y, por otra, el proceso de crecimiento de nuestros hijos nos sitúa ante el límite de la educación. Aparecen los conflictos no resueltos (o resueltos inadecuadamente), las frustraciones, la sensación de fracaso o la impotencia ante las influencias negativas que nuestro hijo está recibiendo del exterior. No resulta fácil afrontar estas circunstancias y, en la mayoría de los casos, tendemos a huir de las formas más sofisticadas: desde echar la culpa a influencias externas hasta la queja, desde el lamento por lo que podía haber sido y no es hasta posturas de desafecto o cierta ofensa, etc. ¿Qué podemos hacer en estas ocasiones? Me permito compartir con ustedes algunas propuestas: –En primer lugar es importante saber aceptar la situación que como padres o madres estamos viviendo y experimentando. Es importante aceptar que hemos llegado al límite, que no sabemos por dónde tirar. Esta aceptación no es una resignación pasiva, sino un reconocimiento congruente de lo que sentimos y vivimos. Y es también la aceptación serena de que tenemos el derecho a equivocarnos. Desde esta postura existencial estaremos en situación de comprender que cuando nos equivocamos es más útil centrarnos en cómo actuar correctamente en el futuro que perder el tiempo en lamentarse por haber fallado. –A partir de aquí, sobre todo si nuestro hijo es ya un adolescente, volvemos a mirar a nuestro hijo. Quizás nos damos cuenta de que ya no es el niño que era ayer; quizás nos daremos cuenta de que necesita ponernos a prueba para comprenderse a sí mismo; quizás nos está demandando un mayor grado de autonomía o quizás es el momento de volvernos a plantear ciertas formas de educarlo. Es el momento en que podemos tomar conciencia de que seguimos teniendo capacidad para seguir aprendiendo… quizás de ellos. –Una vez comprendido esto, es importante que nos mantengamos firmes en nuestros valores y normas, que son los que inspiran los límites que les ponemos. Es decir, no desfallecer en nuestro esfuerzo por educarlos. Una forma de huida o evasión es traicionar nuestras convicciones más profundas. Otra cosa muy distinta es que los sigamos proponiendo con el mismo método que cuando eran todavía niños. Es, por ejemplo, el momento de ayudarlos a que aprendan a plantear preguntas críticas sobre los temas y que no se limiten a ser simplemente rebeldes o contestatarios ante nuestras pretensiones. –Finalmente, aunque el tema da para mucho más, es el momento de que nos situemos en una postura más testimonial y afectiva que “de conocimientos”. Llega un momento en que nuestros hijos “lo saben todo”, pero necesitan un referente claro, un testigo vital que les muestre los efectos beneficiosos de ciertas situaciones. Esto es muy complejo, porque ya no es un “dictado” de normas sino una experiencia vital y, como tal, es mucho más compleja. Quisiera acabar con un fragmento de Chiara Lubich que, como padre y educador, me sirve de estímulo a seguir adelante en mi labor educativa: «Jesús abandonado, que ha superado su infinito dolor añadiendo: “En tus manos, Padre, encomiendo mi espíritu” (Lc 23, 46), nos enseña también a ver la dificultad, el obstáculo, la prueba, el error, el fracaso, el dolor, como algo que afrontar, amar, superar». No se trata de recetas ni de fórmulas mágicas; más bien estamos ante un reto existencial, ante cierta novedad que nos pide experiencias arriesgadas de las que posiblemente nacerán propuestas que ayudarán a otros padres. lungar@telefonica.net


Deja aquí tu comentario


Introduce los caracteres que ves en la imagen

Numeros aleatorios Recargar imagen





BUSCADOR
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
Modos de acceso

De forma gratuita


Acceso a cinco artículos cada mes: dos de la revista del mes en curso y tres de revistas anterior, a su elección
logoIntroduzca los datos para el registro












Suscripción


Recepción de la revista en papel en su domicilio y acceso online a todos los artículos de las revistas

Solicitud de suscripción a la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados.



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población




Teléfono de contacto


E-mail



Contraseña



Repita Contraseña



Suscripción anual:
España: 47 €
Otros países: 57 €

Otras suscripciones anuales:
Colaborador: 60 €
España, 5 revistas: 180 €


Forma de pago
Domiciliación bancaria
Giro Postal
Transferencia
Paypal
Pago con tarjeta


Comentario



Acepto los siguientes términos y condiciones: En cumplimiento de lo establecido en el art. 5 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, procedemos a informarle de que sus datos serán incorporados a un fichero informatizado de datos personales con fines comerciales y promocionales, incluida la publicidad por medios electrónicos que puedan ser de su interés, cuyo responsable es Editorial Ciudad Nueva con domicilio en José Picón, 28 - 28028 Madrid y tiene derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición de los datos que sobre usted figuren en el mismo.


Su solicitud de suscripción ha sido enviada.
Nos pondremos en contacto con usted
Muchas gracias

Enviaremos tres ejemplares a su dirección para que conozca la revista

Conozca la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados para que podamos enviarle tres ejemplares de la revista a su dirección .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario




Recomiende la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulariocon los datos de la persona a la que quiere que le enviemos tres ejemplares de la revista para que la conozca .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario








Editorial Ciudad Nueva
C/ José Picón, 28
28028 Madrid (España)
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2015 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
facebook