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Mayo - 2009


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Pensamiento de la unidad/8: ENSANCHAR LOS HORIZONTES

Pascual Foresi


Ofrecer nuestra verdad y dejarse completar por la del otro: el verdadero conocimiento no es individual, sino “colectivo”.

Prosiguiendo con la reflexión sobre el problema del conocimiento, nos podríamos preguntar: ¿el conocimiento es sólo algo individual o es también a la vez algo intersubjetivo, “colectivo”? O dicho de otra manera, ¿qué influencia tiene en el conocimiento individual la intersubjetividad, lo colectivo, la relación con otras personas? ¿Qué consecuencias tiene para el conocimiento la verdad de que «el ser humano es social por naturaleza»? Hombre y socialidad La primera constatación es que nunca se puede hablar de conocimiento individual en sentido absoluto. Si alguien tuviese que conocer el mundo por sí mismo, no se llegaría a desarrollar una cultura, sino que el intento apenas sería una apertura muda al conocimiento. De hecho, no existimos por nosotros mismos: nos han engendrado unos padres de los que hemos recibido una aportación fundamental, no sólo genética, al menos durante el tiempo en que estamos en contacto con ellos (cosa que el psicoanálisis ha puesto de relieve). Por otro lado, para entender hasta qué punto nuestro conocimiento depende del contexto social en el que vivimos, basta con pensar en qué medida el ambiente en el que hemos crecido forma nuestro conocimiento, nuestra aproximación a la realidad. De todos modos, esto sería demasiado poco. Nadie niega la importancia de la contribución de los demás a nuestro conocimiento. Sin embargo, la pregunta de fondo es: ¿la contribución de los demás se añade a nuestro conocimiento como algo extrínseco o es intrínseco al acto de conocer? La palabra La presencia de los demás es algo intrínseco al acto mismo de conocer, un componente necesario del conocimiento. La esencia del acto de conocer en cuanto conocimiento racional comporta por su propia naturaleza a los otros. Un fenómeno típicamente humano que nos ayuda a entender esto es la palabra. ¿Cuándo conocemos realmente? Cuando pasamos de una percepción oscura a una clara, es decir, cuando somos capaces de expresar verbalmente nuestra percepción, cuando usamos la palabra con claridad. Ahora bien, cada palabra con la que expresamos nuestro conocimiento es expresión de nuestra persona, de nuestras experiencias, pero al mismo tiempo la hemos recibido de los otros, porque repetimos lo que hemos aprendido a formular de ellos y con ellos. Expresamos nuestros conocimientos con el lenguaje que hemos recibido en la relación con los demás incluso cuando “creamos” palabras y expresiones nuevas, porque hasta éstas las concebimos con los elementos, los presupuestos, las “reglas del juego” lingüísticas que hemos aprendido con otros seres humanos. Si creáramos algo “completamente” nuevo y diferente, haríamos incomprensible a los demás –y a nosotros mismos– lo que queremos decir. Esto significa que cada palabra y, por consiguiente, cada conocimiento comporta el “diálogo” con los demás. El hecho de que sólo el ser humano posee la palabra, se debe precisamente a su socialidad, es decir, a su ser comunicante: toda palabra implica una persona que habla y una persona con la cual se habla, implica otra persona. En el momento en que se da un acto de conocimiento, se está hablando a otra persona. Incluso cuando creemos que estamos hablando con nosotros mismos, en realidad estamos hablando con los demás en primer lugar. Si nos habláramos sólo a nosotros mismos, de hecho no hablaríamos, callaríamos limitándonos a percibir confusamente el ser. El conocimiento surge siempre en el coloquio. Todo conocimiento es hablar con los demás dirigiéndonos a nosotros mismos. O para decirlo con mayor precisión, es un coloquio con nosotros mismos en el cual están presentes intrínseca y profundamente los demás. Quizá estén presentes de manera confusa, imperfecta, pero están. Incluso cuando conocemos “por nosotros mismos”, nunca lo hacemos de forma solipsista. ¿Qué ocurre cuando ofrecemos a los demás nuestro conocimiento? Las palabras que formulamos para expresar y transmitir el ser que percibimos, no son sólo nuestras sino que proceden a la vez de nosotros y de los demás. Esto significa que cuando ofrecemos lo que conocemos, los que nos escuchan están integrados de antemano en las expresiones que formulamos. Al comunicar a los demás nuestras palabras-conocimiento, aunque lo ignoren, ellos están completamente integrados en lo que decimos, precisamente porque han contribuido a nuestro conocer, nos lo han dado y construido, al menos hasta cierto punto. Esos conocimientos ya son resultado de la comunión con ellos. La verdad En realidad, no es nada extraño que nuestro conocimiento sea siempre conocimiento-con-los-demás, coloquio explícito o silencioso. Corresponde a nuestro ser mismo: soy-en-existencia con los otros aún antes de que ser-en-existencia con los otros se concrete como conocimiento personal o intersubjetivo. Si nuestro conocer está intrínsecamente unido a la existencia de los demás, es porque aún antes de conocer y de construir conscientemente un conocimiento intersubjetivo, nosotros “somos” conocimiento intersubjetivo, somos una existencia intersubjetiva en nuestro mismo ser. La relación con los otros es intrínseca a la condición humana. Éste es el motivo profundo por el que no debemos dar nunca a los demás una verdad pretendiendo imponérsela. Sería como ignorar la contribución que han dado en la formación y elaboración de nuestro conocimiento y, lo que es peor, les impediríamos que se integraran más plenamente en la verdad que hemos descubierto y que les estamos dando. Podemos solamente ofrecer, hacer obsequio de nuestra verdad para dejarnos completar por la verdad del otro. Ofrecemos una pequeña llama que arroja un poco de luz sobre el misterio. Al ofrecer la verdad, debemos mantenernos en la apertura al misterio. Es sólo mediante el don de nuestra verdad como permitimos a los otros que entren en el misterio, que completen con su existencia, con su presencia, con su palabra, la verdad que hemos descubierto y que la ensanchen y la abran a un horizonte grandioso.


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