Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio y poder registrar el proceso de compra. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las 'cookies', puedes ver nuestra política de cookies, aquí
Política de cookies +
logorevista

Usuario
Contraseña   
Recordar contraseña
logoIntroduzca su email y recibirá un mensaje de recuperación de su contraseña






                 

Conozca
nuestros
libros
libro

Mirador
Febrero - 2009


EN ESTE NÚMERO


Suscríbase si quiere tener acceso a la descarga de los pdf de todos los artículos.
Regístrese para poder descargarse dos artículos del número actual y tres de números anteriores al mes.

Ser sacerdote, una opción contracorriente

Eduardo Ortubia


Quinta edición del encuentro internacional de seminaristas promovido por los Focolares.

«Nunca había visto tantos seminaristas tan francamente contentos», comentaba un participante sólo dos horas después de empezar el congreso. Y no era simplemente porque había comenzado con un rap: Where is the love? «Una buena noticia: no somos una categoría en extinción. Hace unas décadas había 50.000 seminaristas en el mundo, hoy son más de 72.000. Están aumentando, aunque no en Europa». Éste es el cuadro que trazó el teólogo Hubertus Blaumeiser, consultor del dicasterio vaticano para la educación católica y responsable del Centro Sacerdotal de los Focolares. Ante él, 492 seminaristas de los cinco continentes, reunidos los días 2 y 3 de enero en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo en su quinto congreso internacional. «Ser sacerdote ya no ofrece una posición privilegiada –añadió–, requiere una opción contracorriente, una elección de Dios más profunda». Es ésta la aspiración de muchos jóvenes que se encaminan al sacerdocio, según un sondeo realizado por los mismos seminaristas de los Focolares en varios seminarios del mundo. ¿Qué tipo de sacerdote te gustaría llegar a ser? Respuesta: «Un comunicador de Cristo y no de mí mismo», «un buen pastor que ama y da la vida por todos», «alguien capaz de relacionarse con todos», «mediador entre las clases sociales»... Pero salen también muchos temores: «caer en el materialismo», «en el individualismo», «no estar a la altura de la misión» y de las exigencias que implica, incluido el celibato. Célibes, no solterones era el significativo título de una sesión de testimonios y reflexiones. El celibato no es afectividad reprimida, no es «una forma de vida reducida», sino «dilatada sobre un horizonte universal» que responde a las expectativas de una sociedad cada vez más cerrada en un individualismo que aísla en soledad y nos vuelve incapaces de abrirnos al descubrimiento del otro, como dijo Andreas Tapken, psicólogo y rector del seminario de Münster (Alemania). Durante este encuentro se presentó una propuesta para construir una trama de relaciones personales entretejidas por el amor evangélico: relación con Cristo, con el obispo y los demás sacerdotes, con toda la comunidad de fieles y, en definitiva, relación con la humanidad entera. Esta «múltiple y rica trama de relaciones» fue definida por el cardenal Zenon Grocholewski, prefecto de la Congregación para la Educación Católica como «la identidad del presbítero». «Habéis venido aquí para nutriros de una espiritualidad que la Iglesia ha reconocido como uno de los dones de Dios para la humanidad de hoy, una espiritualidad que os llevará a las raíces del amor». Y aquí el cardenal citó lo que Chiara Lubich dijo a los seminaristas hace diez años, cuando los invitó a hacer suyos «los dolores del mundo» como «Jesús en la cruz, que con el grito de abandono unió a los hombres con Dios y entre sí». Hay un camino. El reto de las relaciones humanas era el título del congreso. Un camino bendecido por Benedicto XVI en el afable saludo que dirigió a los seminaristas en la Plaza de San Pedro: «Acojo con alegría –dijo el Papa– a los numerosos seminaristas venidos de distintos países para el encuentro formativo del Movimiento de los Focolares. Queridos jóvenes, bendigo de corazón vuestro camino. Que la Virgen María vele siempre sobre vosotros». Es un camino que exige amar a todos, como Jesús, sin ninguna discriminación; ser los primeros en amar tomando la iniciativa, igual que él se hizo uno con nosotros, hasta vivir ese amor recíproco que hace posible la presencia espiritual de Jesús mismo cuando dos o más están unidos en su nombre. «Y Él trae una paz nunca antes experimentada, deseo de amar, espíritu heroico, luz; hace que se comprendan mejor las Escrituras, que se interpreten los acontecimientos», según palabras de Chiara Lubich en una conversación video-grabada. ¿Qué Dios para la humanidad de hoy?, ¿cómo comunicar a Dios en una sociedad secularizada? Estos interrogantes, que han sido el eje del congreso, han encontrado una respuesta en la presencia el Resucitado. Lo subrayaron numerosos testimonios de sacerdotes y seminaristas, como el de Paco Tomás, que en sus viajes cotidianos en tren teje una red de relaciones (ver Ciudad Nueva, nº 451, marzo de 2008), o el de Ad Verest, que ha visto reflorecer en Holanda la fe entre los jóvenes y nacer nuevas vocaciones, o el de Ruedi Beck, cuya comunidad multiétnica y multicultural de Basilea (Suiza), se está convirtiendo cada vez más en familia de Dios. Formar por todas partes “una red de unidad” fue la propuesta de la presidente de los Focolares, María Voce, en un mensaje que se hacía eco del mismo programa con el que hace 40 años, poco después del Concilio, Chiara Lubich dio inicio a lo que luego sería el Movimiento Gens (generación nueva sacerdotal), auspiciando que «con el espíritu de la unidad, los jóvenes seminaristas no sólo salvarán su vocación, sino que suscitarán durante el período del seminario una irradiación de unidad tal, que atraerán a muchos otros jóvenes». Como síntesis de estas jornadas, un concierto testimonio que evocó la figura de don Silvano Cola, primera piedra del Movimiento Sacerdotal de los Focolares, fallecido en febrero del 2007. Un modelo de sacerdote de hoy, profundamente arraigado en Dios y abierto al diálogo con todos. Estuve ayudando en los últimos preparativos, una oportunidad para ser concreto en el amor al prójimo: montar unas banquetas para el escenario, planchar las fundas de tela vaquera… Otros preparaban la escenografía, otros los vídeos que ilustraban las palabras de los ponentes, otros retocaban los textos, otros ensayaban números artísticos… Todos colaborando; con una sonrisa, sin pausa, pero sin prisa. El “crescendo” de alegría y unidad iba al ritmo de los temas, breves pero incisivos, de las experiencias y los momentos artísticos que hilaban lo uno con lo otro. Un congreso construido entre todos. Tuve que contar mis “saludos en el tren”, junto con un suizo que también había tejido una red de relaciones personales en su parroquia, y un holandés que ha formado grupos de jóvenes que viven a fondo la Palabra. Me dijo luego un corso: “Era un espectáculo veros a los tres. Decíais lo mismo, ¡pero qué distinto era lo que cada uno contaba! Todo era amor al prójimo, pero desplegado de manera distinta.” Los temas previos a estos testimonios (Una nueva dimensión de la mística: Dios en las relaciones interpersonales y La presencia del Resucitado entre los que están unidos en su nombre) me hicieron darme cuenta de las “cargas de profundidad” que llevaban esas tres experiencias que íbamos a contar; me hicieron saborear el trasfondo divino y la reciedumbre teológica que se esconde tras los sencillos lemas de cada palabra de vida. Verdaderamente en el amor recíproco que conduce a la unidad está todo. Todos, hasta los más nuevos, estaban felices. Como colofón, el encuentro con el Vicario de Cristo: ángelus con el Papa en San Pedro. Se le pudo ofrecer visiblemente, y no sólo por las pañoletas coloreadas que agitábamos, que “muchos” pueden ser “un solo cuerpo” unidos por la caridad concreta. Además, ¡precisamente eso es la Iglesia! Paco Tomás


Deja aquí tu comentario


Introduce los caracteres que ves en la imagen

Numeros aleatorios Recargar imagen





BUSCADOR
¡¡La búsqueda no ha producido resultados!!
Modos de acceso

De forma gratuita


Acceso a cinco artículos cada mes: dos de la revista del mes en curso y tres de revistas anterior, a su elección
logoIntroduzca los datos para el registro












Suscripción


Recepción de la revista en papel en su domicilio y acceso online a todos los artículos de las revistas

Solicitud de suscripción a la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados.



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población




Teléfono de contacto


E-mail



Contraseña



Repita Contraseña



Suscripción anual:
España: 47 €
Otros países: 57 €

Otras suscripciones anuales:
Colaborador: 60 €
España, 5 revistas: 180 €


Forma de pago
Domiciliación bancaria
Giro Postal
Transferencia
Paypal
Pago con tarjeta


Comentario



Acepto los siguientes términos y condiciones: En cumplimiento de lo establecido en el art. 5 de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, procedemos a informarle de que sus datos serán incorporados a un fichero informatizado de datos personales con fines comerciales y promocionales, incluida la publicidad por medios electrónicos que puedan ser de su interés, cuyo responsable es Editorial Ciudad Nueva con domicilio en José Picón, 28 - 28028 Madrid y tiene derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición de los datos que sobre usted figuren en el mismo.


Su solicitud de suscripción ha sido enviada.
Nos pondremos en contacto con usted
Muchas gracias

Enviaremos tres ejemplares a su dirección para que conozca la revista

Conozca la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulario cumplimentando todos los datos solicitados para que podamos enviarle tres ejemplares de la revista a su dirección .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario




Recomiende la revista Ciudad Nueva


Rellene el siguiente formulariocon los datos de la persona a la que quiere que le enviemos tres ejemplares de la revista para que la conozca .



Nombre


Apellidos


Dirección


Código Postal


Población


Provincia


País


Teléfono de contacto


E-mail



Comentario








Editorial Ciudad Nueva
C/ José Picón, 28
28028 Madrid (España)
Aviso legal
Mapa de la Web
Política de cookies
@2015 Editorial Ciudad Nueva. Todos los derechos reservados
facebook